Por: Cartas de los lectores

Dos cartas de los lectores

Posdata: No nos olviden…

Sé que para muchos resulta molesto que cada vez que leen o escuchan noticias una buena parte de ellas son sobre Venezuela… y es cierto, a veces se siente como la invisibilización de los graves problemas que tiene Colombia. Sé que también resulta molesto cuando nos escuchan hablar a todo pulmón de nuestro país (especialmente en nuestro acento) como si fuese el problema más importante del mundo entero, pero es que, de alguna manera, nuestro mundo se acaba, se cae a pedazos ante los ojos de aquellas instituciones internacionales que poco o nada es lo que pueden (o quieren) hacer.

Quienes decidimos salir lo hicimos con una gran nostalgia y un profundo deseo de volver, así como alguna vez les pasó a ustedes. Por ello, sabemos que nos entienden, porque también han sentido en carne propia el dolor de ver a sus niños y jóvenes morir producto del hambre y la violencia.

Parece que Latinoamérica se cansó de tratar de entender lo que estaba pasando en nuestro país y cada día son menos los medios que tienen aquellos valientes que decidieron quedarse para contar las atrocidades de este régimen. Por eso, la única voz que le queda a Venezuela son ustedes, nuestros vecinos.

Por favor, no nos olviden…

Nastassja Rojas Silva. Venezolana en Bogotá.

¿De dónde vienen los insumos?

Qué sorpresa tan grande la que me llevé leyendo su editorial de ayer. Soy una colombiana de 89 años, adicta a El Espectador a pesar de mis problemas de visión, y generalmente aplaudo sus editoriales.

Viví casi 30 años en EE. UU. y por supuesto nunca he tenido la oportunidad de viajar extensamente en Colombia, pero estudíé geografía, y he leído suficiente para conocer la complejidad del territorio colombiano, la falta de vías de comunicación en muchos sectores del país, el problema de los campesinos, su lucha por sobrevivir, el impacto de los grupos armados, etc. Así que hacerle coro en buena parte al señor Trump, y decir que el Gobierno tiene que hacer más, o que no ha hecho suficiente en este sentido, es injusto.

Pero lo más sorprendente para mí, sin duda alguna, es que ni El Espectador ni ningún otro medio de comunicación muestre la otra parte de la moneda: me refiero al cartel de los insumos. La investigación seria y exhaustiva que debería hacerse sobre los países del primer mundo que no solamente son consumidores, sino que les suministran a los narcotraficantes los insumos que necesitan para procesar la hoja de coca, y producir no solamente la heroína, sino el basuco y otros alucinógenos.

Amparo Jaramillo Ramírez. Guadalajara de Buga, Valle.

Envíe sus cartas a [email protected].

 

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