Por: Cartas de los lectores

Dos cartas de los lectores

Población LGTBI, excluida de la JEP

En mi calidad de postulante para magistrado de las salas de paz de la JEP, me gustaría que la opinión pública se enterara de lo excluyente que fue el Comité de Escogencia de la JEP con la población LGTBI, pues no nombró ningún magistrado de esa colectividad, cuando en la convocatoria claramente hablaron de la amplia participación en cuestiones de género, raizales, afrodescendientes, etc. Pues bien, tampoco nada dijeron abiertamente en esa convocatoria sobre la población LGBTI, siendo una de las más afectadas por la violencia. No obstante lo anterior, en mi calidad de exjuez de la República, especializado en Derecho Penal, y exprofesor universitario de Tratados de Ginebra, me postulé para magistrado de Salas de la JEP y puse mi condición de homosexual. Mis argumentos fueron: “Pongo de presente mi condición de homosexual, desde este aspecto creo necesaria la inclusión de la población LGTBI en la elección de por lo menos un magistrado que represente esa comunidad, no hay que olvidar que los promotores del No en el plebiscito atacaron en forma grave esa población vulnerable con la errada interpretación de lo que llamaron ‘ideología de género’ y lograron diezmar muchos de los beneficios del acuerdo inicial para esa población. Por tal razón el nombramiento de un magistrado homosexual mostraría ante la nación y el mundo una sociedad incluyente, tolerante, sin odios ni homofobias y desde luego eso también contribuiría a la paz, la reconciliación y el perdón”. Bueno, a mí no me nombraron, no sé si hubo otras postulaciones en tal sentido. De todas maneras, dentro de los criterios de discrecionalidad que tienen los nominadores, aun cuando consideraba que reunía los requisitos, no hago censura en tal sentido; pero lo que sí critico es el hecho de la exclusión, pues si sólo hubo mi postulación y consideraban que no reunía los requisitos, ha debido el Comité de Escogencia abrir una convocatoria para la población LGTBI, así como lo hizo con el resto de población discriminada y vulnerable. Así las cosas, la convocatoria no tuvo la amplitud de la que tanto se jactaron y dejaron por fuera una de las poblaciones más discriminadas por la sociedad y que tanto sufrió los rigores de la violencia.

Carlos Enrique Salazar Amaya. Abogado. Exjuez penal del Circuito.

Aclaración

En interesante columna de Paula Vásquez (02.10.17) se le atribuye la obra de teatro “Si el río hablara” al Teatro Matacandelas. La obra se presentó en Medellín en la sede de este último, pero es una creación original del Teatro La Candelaria de Bogotá.

Néstor Miranda Canal.

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