Por: Cartas de los lectores

Dos cartas de los lectores

La otra realidad

El pastor y el populista son los enemigos de la educación, dice en su columna Julio César Londoño (El Espectador, 5/01/18), y no “el útil y querido celular”. Lo dice para cuestionar al profesor universitario uruguayo que puso a circular en las redes sociales (hizo pagar en la misma moneda el daño recibido) la carta donde renuncia a la cátedra de comunicación donde llevaba muchos años. Londoño se refiere a ese docente como “un viejo profesor” que, infiero, no logró adaptarse a los signos nuevos de los tiempos: la furia tecnológica.

En parte tiene razón Londoño, pero desconoce lo que sucede hoy en el interior de las aulas escolares y universitarias; no sabe de la frustración de muchos profesores que quieren enseñar algo útil para la formación o el saber, y la respuesta es la displicencia de estudiantes, algunos muy groseros, que de costado o de espaldas ocupan el tiempo en los divertimentos del celular. Londoño lo desconoce porque él orienta talleres de escritura a pequeños grupos de adultos que asisten a sus clases con interés y pasión, y cuando usan el “cacharro” es para buscar los decálogos de la escritura o las entrevistas a escritores.

Su condición de ateo y librepensador explica la dureza con que generaliza el oficio del pastor y el populista. Ambos tienen en los pobres la mayoría de sus adeptos; algunas “ovejas” aprovechan el discurso del pastor como una ayuda espiritual (el psicólogo no está a su alcance), y no todos se dejan secuestrar la conciencia o la capacidad de pensar. Los populistas, pienso en Perón y Chávez, calmaron el hambre de millones de pobres irredentos; algunos mutan en dictadores, riesgo natural del poder.

Donaldo Mendoza. Popayán.

Sobre el mercurio

El tema del mercurio en los cuerpos de agua, en Colombia, viene de vieja data, un hito representativo de este es la emergencia ambiental de la bahía de Cartagena y en los municipios del nordeste y bajo Cauca antioqueño, 1976-1986, decretadas por el Inderena, respectivamente, frente a las cuales el tratamiento fue el silencio del Estado y los diversos gobiernos en sus distintos ámbitos territoriales. En la página 400 del Plan Nacional de Desarrollo de César Gaviria, ya se registran datos para tomar medidas serias en el Chocó, tampoco se hizo nada, por lo tanto el mercurio en los cuerpos de agua es una inocultable evidencia de la violencia invisible que también se ejerce en Colombia, con más víctimas y daños que la violencia física. La hipocresía de la llamada clase dirigente, su burocracia y la complicidad de los medios de comunicación en este campo son también evidentes, inocultables. Señor fiscal, los daños no es que serán irreparables, son ya irreparables y no se pueden imputar sólo a lo que llaman minería ilegal. Consulten por las descargas de mercurio en el río Nechí de la Empresa Mineros de Antioquia, convertida hoy, sin asumir el pasivo ambiental, en Mineros S.A., como uno de tantos ejemplos lamentables en nuestra geografía nacional.

Vendrá la “escandola”, como diría el presidente Virgilio Barco: titulares, reportajes, declaraciones, investigaciones exhaustivas, etc. Y, como en otros casos, no pasará nada, salvo el sufrimiento y la victimización de los miserables a quienes corresponde sobrevivir en la Colombia profunda, sirviendo de pretexto para el derroche del presupuesto en improvisaciones y medidas improcedentes.

Jorge Eliécer Rivera.

Envíe sus cartas a [email protected].

 

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