Por: Cartas de los lectores

Dos cartas de los lectores

Respuesta a un “Arte que dura minutos”

El día viernes 14 de junio, en su columna de opinión, Juan Carlos Botero menciona con gran angustia el carácter efímero y de mero entretenimiento que está presentado el arte contemporáneo. Su preocupación, pues, radica en lo perecedero, en que el objeto arte del arte contemporáneo no pueda sortear, atravesar y conquistar el tiempo para terminar conviviendo con los seres humanos en un entorno controlado. De igual manera, la esencia de “asombro transitorio” que anda presentando el arte contemporáneo preocupa, puesto que lo reduce a una forma más de entretenimiento.

Lo anterior, como muchas opiniones al respecto, tiene algo de cierto y de oscuro. Cierto es que el arte contemporáneo se distancia y se diferencia del arte clásico en sus formas, conceptos, lenguajes y fines. Para alumbrar un poco en las tinieblas de su preocupación, han pasado tantas cosas, tantas exploraciones y se ha escrito tanto sobre las prácticas artísticas que han venido estructurando el arte contemporáneo que unas simples líneas no podrían hacer la justicia requerida. También, sobre lo perenne del objeto arte, una rápida pasada por las galerías de arte contemporáneo ayudaría a calmar la preocupación sobre este respecto: por más efímero que pueda parecer, los galeristas y los artistas siempre encuentran una manera de lidiar con ello. Y sobre el carácter de entretenimiento del presente arte, algunas de las obras que se presentan a las bienales y a las ferias no buscan una contemplación silente, sino que van activamente a generar un diálogo con los seres humanos que interactúen con ellas. Uno de los cambios entre el arte del pasado y del presente está en la experiencia vital que la obra transmite.

Marcela Ramos, Bogotá.

Gente nueva

Los medios de comunicación podrían adelantar e informar a la ciudadanía una estadística de cuáles parlamentarios actuales —y su afiliación política— se han declarado impedidos en el momento de votar proyectos de reforma política, justicia y anticorrupción, hundidos o aplazados por su proceder antidemocrático, quienes en muchos casos están comprometidos con la justicia por su mal proceder.

Gente nueva y partidos consecuentes en su ideario contribuirán a que se comience un verdadero cambio en las personas que nos deben representar en el Congreso, consejos y asambleas.

Francisco Javier Cajiao G. Bogotá.

Envíe sus cartas a [email protected].

 

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