Por: Cartas de los lectores

Dos cartas de los lectores

Chagas debe escribirse con mayúscula

El tema del día en El Espectador del sábado 3 de agosto capta el interés del lector por la palabra chagas, escrita así. Carlos Chagas, médico brasileño, descubrió en 1909 el parásito causante de esta terrible enfermedad: el Trypanosoma cruzi. Salvador Mazza, médico argentino de origen italiano, identificó el vector, la vinchuca. Ampliamente conocida esta enfermedad en tiempos anteriores al actual, ahora sin embargo está olvidada por ser una enfermedad que afecta a personas ubicadas en la selva y que viven en la pobreza y el abandono. La situación de violencia y el desplazamiento de la gente del campo a las ciudades han desplazado también la enfermedad a los centros urbanos y en ellos las transfusiones de sangre son la fuente más peligrosa de contagio.

Merecen admiración médicos como Rafael Herazo y Mauricio Vera e instituciones como DNDI (Drugs for Neglected Diseases Iniciative, en inglés, que traduce en castellano Iniciativa por Medicamentos para Enfermedades Olvidadas). La enfermedad es causada por la picadura de un insecto conocido como pito y con varios otros nombres en otras naciones latinoamericanas. El pito, insecto chupasangre, es de un tamaño considerable: aproximadamente dos centímetros; tiene su guarida en casas de techos de bareque en los campos, pica y, una vez lleno de sangre, defeca y en su defecación acarrea el parásito, que así invade el organismo humano y afecta el corazón y el colon, preferentemente. Existen medicamentos para su tratamiento, como el Nifurtimox y otros más, por lo general costosos.

Es altamente admirable que sea El Espectador el periódico que traiga este complejo tema a la luz y que sean estos dos médicos con labores de su profesión en áreas rurales los interesados en tratar esta enfermedad, olvidada si se quiere por las pocas plazas rurales para médicos, ya que la enfermedad de Chagas inicialmente afecta a la gente del campo.

Héctor A. Chamorro Revelo. M.D.

La cobardía de los “valientes”

En Colombia, como en el mundo entero, sufrimos hoy la “valentía” de quienes a los cuatro vientos divulgan su ideología de odio contra la humanidad, pero cuando les anuncian un juicio por su responsabilidad como incitadores de la violencia social se echan a temblar, se declaran perseguidos e incomprendidos, porque son cobardes, porque no tienen los cojones necesarios para afrontar las consecuencias de su torcida mentalidad.

M. Cristina Quiroga. Cali.

Envíe sus cartas a [email protected].

875902

2019-08-14T00:00:10-05:00

column

2019-08-14T00:15:01-05:00

[email protected]

none

Dos cartas de los lectores

26

2961

2987

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Cartas de los lectores

Dos cartas de los lectores

Es como si no importara

Tres cartas de los lectores

Buenaventura, el desafío

De Iván Cepeda sobre un editorial