Por: Cartas de los lectores

Dos cartas de los lectores y una fe de erratas

Impuesto a las pensiones

Soy un pensionado que espera que quienes estudian la ley de financiamiento del Gobierno reflexionen sobre el gravamen a las pensiones.

Trabajé 43 años, cotizando a pensión, y obtuve una mesada pensional mucho menor que el salario que venía devengando. Al valor de la pensión le descuentan el 13 % para salud. Los gastos de una persona mayor son más elevados que los de los no pensionados y la medicina prepagada a personas de más de 80 años nos vale más de diez millones de pesos al año, sin contar el altísimo costo en las drogas y, en muchos casos, que afortunadamente no es el mío, hay que contratar enfermeras o auxiliares para que se hagan cargo del adulto mayor.

Leo con sorpresa al exministro Junguito que dice “es inequitativo el hecho de que las personas cuando cotizan para pensión no pagan impuestos, pero cuando reciben la pensión tampoco”.

Durante los 43 años en que fui asalariado siempre pagué mis impuestos y he seguido pagando IVA, prediales, valorización, impuestos de rodamiento y tarifas de servicios aumentadas un v20 % para contribuir con los estratos bajos. Será que a mi edad tengo que pagar un nuevo impuesto, afectando notablemente mi situación económica.

Diego López Arango. Bogotá.

Sobre la nueva flota

Mientras en Europa prohíben el uso del diésel, en Bogotá tendremos el peor combustible por los próximos diez años. La licitación hecha para la “nueva flota” Transmilenio “fue genial”. Gracias al alcalde Enrique Peñalosa y compañía, las enfermedades pulmonares crecerán. Quedó pendiente la Troncal de las Américas, que licitó buses eléctricos, pero obviamente no prosperó. Primero hay que hacer las estaciones para recargar los buses y después licitar. También en Alemania empezarán a rodar los trenes con hidrógeno mientras aquí brillan por su ausencia los de carbón. Ninguno quiso negociar con los alemanes, para mejorar el medio ambiente y la salud de los bogotanos. Aunque algunos buses rodarán con ga,s otros seguirán contaminando. Insisten en acabar con la carrera Séptima luciéndola con el Transmilenio, cuando ya se hubiera hecho el metro ligero. Más humo y más cáncer pulmonar. Los buses que ya nadie compra los tendremos nosotros. ¡Qué belleza!

Helena Manrique.

Fe de erratas

En la sección De labios para afuera de la edición de El Espectador del 5 de noviembre del 2018, usamos una frase de Santiago Rojas, a quien le asignamos el cargo de director de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN). Eso es un error: Rojas ya no ocupa la dirección, que ahora es ejercida por José Andrés Romero Tarazona. La frase, no obstante, sí fue dicha por Rojas en junio pasado, cuando todavía ocupaba el cargo. Ofrecemos disculpas a nuestros lectores por la confusión.

Envíe sus cartas a lector@elespectador.com.

 

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