Por: Julio Carrizosa Umaña

Ecología integral y simplificaciones urbanísticas

Está en grave peligro el patrimonio ecológico que la Constitución y la ley ordenan defender en las 5.000 hectáreas verdes y planas que quedan al norte de la ciudad de Bogotá.

Según el nuevo secretario de Planeación del Distrito, el urbanista Andrés Ortiz, “nosotros buscamos una expansión planificada. El borde norte de la ciudad es una de las pocas tierras que le quedan a Bogotá para expandirse (…) En esos lotes hay que estudiar cómo se va a expandir la ciudad en los 50 años que vienen (…) El alcalde Mockus decía (…) hay que cuidar a los animales, pero (…) el primer animal es el hombre”.

Resulta, doctor Ortiz, que según la ley colombiana las reservas territoriales se protegen por razones sociales, económicas y ecológicas, no solo para defender la fauna silvestre. Tal vez usted no sabe que en el borde norte de la ciudad se ha identificado la estructura ecológica principal de la altiplanicie, la ecología integral de que habla el papa Francisco, en donde los humanos cuidamos la casa común.

Como en la misma entrevista usted insiste en que la “reserva y el crecimiento urbano son compatibles”, y en que “tenemos que buscar el equilibrio entre renovación-desarrollo y expansión-densificación”, esperamos con el tiempo se dé cuenta de la importancia de proteger los ecosistemas que hoy y, sobretodo en el futuro, pueden proporcionar agua, alimentos y recreación a los bogotanos. El equilibrio y la compatibilidad que usted busca se logra manteniendo los límites del crecimiento de Bogotá, protegiendo los suelos agropecuarios de la sabana y promoviendo la necesidad de construir fuera de la altiplanicie ciudades que sean verdaderas alternativas a vivir en la capital.

Existen numerosas razones sociales, económicas y ecológicas que indican la urgencia de tomar esas decisiones. El Concejo Distrital bloqueó el POT que incentivaba la reconstrucción del centro, pero hoy usted, el nuevo Concejo, la CAR y el DNP podrían reflexionar acerca del tema y actuar en consecuencia para evitar que la ciudad siga destruyendo el ecosistema que la sustenta.

Comprendo que su preparación académica y su experiencia empresarial lo dirigen hacia una priorización de los procesos de urbanización en la sabana, pero en su nuevo papel de funcionario encargado de dirigir la planeación del uso de todo el territorio del Distrito, pienso que usted tiene la responsabilidad de comprender y tener en cuenta las interrelaciones entre la ciudad y el ecosistema que la sostiene, la ecología integral de que habla la encíclica.

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