Arrancar con el Eln, por fin

Esperamos que las conversaciones avancen con rapidez, tomando por supuesto como base lo que ya se pactó con las Farc.

l anuncio vino con la buena noticia de que el 2 de febrero, después de mucho tire y afloje entre el Gobierno y el Eln, será liberado el excongresista del departamento del Chocó Odín Sánchez, quien se intercambió en abril de 2016 por su hermano enfermo Patrocinio, que estaba en poder de la guerrilla. / Foto: Archivo

Después del amargo fracaso del 27 de octubre del año pasado, cuando se había programado instalar la mesa pública de negociaciones entre la guerrilla del Eln y el Gobierno, ambas delegaciones anunciaron que el próximo 7 de febrero ahora sí empezará la necesaria fase pública de los diálogos que, esperamos, desemboque en un acuerdo de paz lo antes posible.

Fueron contraproducentes las muestras de poder del Eln en los últimos meses. Sus atentados y su discurso terco, que sigue justificando el secuestro como arma de guerra, completamente alejado de lo que pide el país, crearon justa desconfianza y la sensación de que el proceso era particularmente frágil. Con el anuncio no se supera ese miedo, por supuesto, y los delegados de la guerrilla harían bien en aprender de los errores de las Farc en su proceso con el Gobierno, pero celebramos que se siga apostando por la paz y por terminar ese conflicto irracional.

El anuncio vino con la buena noticia de que el 2 de febrero, después de mucho tire y afloje entre el Gobierno y el Eln, será liberado el excongresista del departamento del Chocó Odín Sánchez, quien se intercambió en abril de 2016 por su hermano enfermo Patrocinio, que estaba en poder de la guerrilla.

No obstante el gesto anterior, que había sido definido como una necesidad para poder empezar la fase pública de las negociaciones bajo el entendido de que el secuestro es completamente inaceptable, vino con la amarga noticia de que la familia de Sánchez pagó dinero por la liberación. “En este tipo de retenciones siempre se hace una exigencia económica, la familia pagó efectivamente una parte”, dijo Pablo Beltrán, jefe negociador del Eln, a Caracol Radio.

El tono de la declaración de Beltrán demuestra lo que venimos diciendo: el Eln no ha comprendido que el éxito de la negociación y, sobre todo, de su adecuado reintegro a la vida civil dependerá del apoyo que logren despertar en los colombianos, y la única manera es mediante gestos de arrepentimiento. Lo ocurrido, como lo dijo el jefe del equipo negociador del Gobierno, Juan Camilo Restrepo, en Blu Radio, es inaceptable, y “son (actos) doblemente reprochables, primero por ser un secuestro y después por ser extorsivo”. Ojalá el Gobierno tenga razón al afirmar que con esta liberación se garantiza que no permanecen más personas en poder de la guerrilla.

Más allá de eso, esperamos que las conversaciones avancen con rapidez, tomando por supuesto como base lo que ya se pactó con las Farc. En efecto, no puede acordarse cualquier cosa sólo por darles celeridad a las negociaciones, pero tampoco puede alargarse indefinidamente, especialmente sabiendo que pronto empezará una contienda electoral que promete instrumentalizar los diálogos de paz con fines políticos.

Finalmente, el presidente Juan Manuel Santos dijo en su cuenta de Twitter que reiteraba su invitación a que el expresidente Álvaro Uribe envíe un delegado a la mesa de negociación con el Eln. Apoyamos esa idea y esperamos que el exmandatario la acepte. Tal vez el principal aprendizaje que dejó el proceso con las Farc es que es muy difícil darle fortaleza a un acuerdo que no haya tenido representación de todos los sectores de la sociedad, especialmente aquellos afines a la oposición que ha liderado Uribe.

Les deseamos mucho éxito a los negociadores del Gobierno. Esperamos que esta vez sí arranque la fase pública y que pronto el país tenga otro motivo para creer que se puede pasar la página de la violencia irracional.

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