Comienza el sueño olímpico

Hoy es la gran fiesta de inauguración del evento deportivo más importante del año: los Juegos Olímpicos. La plaza será Londres —por tercera vez en la historia—, lo que implica que hacia la capital del Reino Unido estarán mirando los ojos del mundo entero.

Todos, sin excepción. Desde aquellos que ven en las competencias lo más puro de la expresión deportiva, la humanidad llevada a los límites de lo físico, las lágrimas y las sonrisas cristalizando esa emoción desbordada, hasta quienes critican todo el evento por no ser más que una empresa deportiva al servicio de los gobiernos y los conglomerados de artículos deportivos. Hasta el famoso grafitero londinense Banksy, en contra de todo lo advertido por las autoridades, se tomó un par de paredes para manifestar su opinión al respecto, poniendo a un lanzador de jabalina con un misil en la mano. La espectacularidad de los Juegos Olímpicos da para todo.

Es obvio que los protagonistas de este evento querrán ser, de nuevo, Estados Unidos y China, en una especie de competencia que revela también una rivalidad de orden político y económico. Rusia, Gran Bretaña, Alemania y Corea serán naciones que les pisen los talones por su dominio en las justas a lo largo de los años. Estarán también los icónicos, que atraen a las audiencias por su talento, como por ejemplo el descomunal nadador estadounidense Michael Phelps —con sus 14 oros—, quien deberá demostrar que aún posee la capacidad sobrehumana de rebasar a sus rivales con una facilidad inexplicable. O también el tenista suizo Roger Federer, quien a juicio de muchos es el mejor jugador que ha pisado una cancha de tenis. Está por verse hasta dónde le llega su biotipo atlético.

Colombia, en esta ocasión, ha puesto una cuota histórica que desborda con creces el número de participantes en eventos pasados: 104 deportistas de las más altas calidades. Esto indica una evolución en nuestro nivel deportivo, ya que todas estas personas han tenido que superar un serie de requisitos mínimos que los dejan ingresar por la puerta grande al evento más exigente del mundo. Pero lo más rescatable de esto no es solamente el número, sino también la forma en la que se llegó a ello: nuestro país ha logrado consolidar procesos, desde la base, en la mayoría de las disciplinas. Por ello hay que darle un aplauso al Comité Olímpico Colombiano. El Gobierno Nacional ha puesto una cuota de diez mil millones de pesos para la preparación de Londres 2012 y esto también resulta positivo. Lejos estamos del romanticismo de antaño.

Los nombres, igualmente, están sonando mucho. La bicicrosista Mariana Pajón, con apenas 20 años de edad, ha sido 13 veces campeona mundial y ha logrado 36 títulos internacionales. Catherine Ibargüen se destaca también, ya que se encuentra de segunda en el escalafón del salto triple de la Federación Internacional de Atletismo. Estos son sólo algunos de nuestros representantes más eximios.

Hay sin duda un gran avance. No sólo en el apoyo al deporte —que debe crecer con los años, progresivamente—, sino también en las expectativas que generan los deportistas. El Comité Olímpico aspira a que seis de ellos disputen un lugar en el podio. Ojalá sean más. Que reflejen de una manera visible ese valioso proceso de preparar desde las bases a quienes llegan hoy al evento deportivo más importante del año. Los Juegos Olímpicos son un símbolo que, sin duda, alienta a la lucha y enaltece el nombre de cualquier país. Por eso es importante que no 67, como ocurrió en Pekín en 2008, sino 104 colombianos, hoy, hayan llegado a esta contienda.

últimas noticias

Vuelve la selección que nos une

Un presidente de todos los colombianos

Los retos de regular la tecnología

Debates obligatorios y bien organizados