Cumbre a la vista

ENTRE MAÑANA VIERNES Y EL SÁbado se llevará a cabo en Panamá la VII Cumbre de las Américas, que tendrá como plato fuerte la presencia de Cuba y el muy seguro encuentro entre Barack Obama y Raúl Castro.

Y, como sucede casi siempre con este tipo de eventos, comienzan las especulaciones sobre su real utilidad y pertinencia. Aunque el entierro de la Guerra Fría justifica por sí solo la reunión de jefes de Estado y de Gobierno de la región, no está de más ver la importancia del encuentro para las Américas en general y para Colombia en particular.

Más allá del debate sobre los beneficios económicos que puedan justificar, o no, los cerca de US$10 millones que va a invertir Panamá en esta Cumbre, el plato fuerte será como siempre el político. A pesar del descafeinado título: “Prosperidad con equidad: el desafío de la cooperación en las Américas”, y de los mandatos técnicos que se lleguen a aprobar, el show se lo terminan robando los encuentros o desencuentros que se den. Con anterioridad, los focos estaban sobre el fallecido presidente venezolano, Hugo Chávez. En este caso, puede suceder algo similar de la mano de Nicolás Maduro, quien quiere generar, en público y en privado, una tormenta con el tema de las sanciones impuestas por Estados Unidos a siete funcionarios venezolanos. Lo anterior en la medida en que tanto en Unasur como en la Celac y en la OEA, se criticó la forma en la que Washington aplicó dichas medidas, al declarar a nuestro país vecino como una amenaza para la paz y la seguridad del país del norte. Un despropósito, más allá de los motivos reales invocados.

Dado que para evitar problemas Panamá previó no contar con una declaración política, todo hacía prever que el encuentro se centraría en Obama y Castro, luego del inicio del proceso hacia la normalización de las relaciones. Sin embargo, las cosas cambiaron radicalmente con el anuncio de las medidas de EE.UU. el mes pasado. El “papayazo” que recibió Maduro será aprovechado al máximo en la Cumbre, como lo ha hecho hasta ahora en los demás foros regionales. De hecho, ya ayer la Casa Blanca se anticipó a esa tormenta, al afirmar el asesor adjunto de Seguridad Nacional, Ben Rhodes, que “Estados Unidos no cree que Venezuela represente una amenaza a nuestra seguridad nacional”. Con todo, se sigue especulando que podría no haber documento final de mandatos técnicos y en su lugar se tendría una declaración final del presidente Varela recogiendo los aspectos más importantes de discusión. Todo esto formará parte de lo que se va a cocinar en estas últimas horas tras bambalinas en las reuniones diplomáticas previas.

Para Colombia, el presidente Juan Manuel Santos podrá “cobrar” la presencia de Cuba, pues fue en Cartagena donde se dijo que no podría haber otra reunión de ese tipo sin la isla. Tanto fue así, que este fue el principal motivo para que entonces no hubiera declaración política. De otro lado, el Gobierno lleva una atractiva propuesta que busca generar una nueva institucionalidad interamericana en materia de educación, en la cual estarían involucrados la OEA, el BID, el Banco Mundial y la CAF. Este es un tema que no tiene oposición posible. Contar a futuro con un espacio donde se definan políticas públicas dentro de la OEA, así como el apoyo técnico y financiero de los organismos multilaterales mencionados, va a garantizar la concreción de esta propuesta. ¡Enhorabuena!

Habrá además importantes eventos paralelos que presentarán sus resultados a los presidentes: Foro Empresarial, de Sociedad Civil, Jóvenes y Rectores. Al final del día, frente a estas cumbres, se puede utilizar la sabia frase popular para evaluar sus resultados: ni tanto que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbre.

 

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