Es momento de combatir el plástico

Llegó la hora de lidiar con el plástico. En la lucha contra la contaminación del país y del mundo, este material es uno de los principales obstáculos y los resultados demuestran que el enfoque del reciclaje no ha sido suficiente. Tanto la industria como el Gobierno y los líderes políticos deben unirse en torno a encontrar soluciones cuanto antes. Las tácticas dilatorias de siempre en temas similares no son aceptables para una emergencia que llevamos demasiado tiempo ignorando.

La discusión se está dando en varias partes del mundo. La semana pasada, la Unión Europea (UE) dio el último paso para aprobar la ley que prohibirá, a partir de 2021, la utilización de los plásticos de un solo uso como platos, cubiertos, vasos, pitillos, copitos y envases de poliestireno para alimentos. En palabras de Frans Timmermans, primer vicepresidente y responsable del desarrollo sostenible de la UE, “hay un creciente sentido de urgencia en la sociedad europea para hacer lo que sea necesario para detener la contaminación plástica en nuestros océanos (...) Las nuevas reglas adoptadas nos ayudarán a proteger la salud de nuestra gente y salvaguardar nuestro entorno natural, al tiempo que promovemos una producción y consumo más sostenibles”.

Según un informe de la UE, los plásticos de un solo uso representan cerca del 70 % de los deshechos plásticos que contaminan las aguas y las playas. Por eso, el enfoque que proponen nos parece el más acertado.

En Colombia ya se aprobó en primer debate un proyecto que busca algo similar. Como le contó Juan Carlos Losada, autor de la propuesta y representante a la Cámara por el Partido Liberal, a El Espectador, “el proyecto plantea la prohibición de los plásticos de un solo uso en Colombia: algunos de ellos a partir de 2021 y la totalidad a partir de 2025”. Esto porque, según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), solo se recicla el 9 % de los plásticos del mercado.

También la semana pasada, Acoplástico, compañía que reúne la mayoría de empresas de plástico en el país, demandó a la Alcaldía de Santa Marta por sus planes para ser la primera ciudad de Colombia sin plástico. Ese tipo de conflictos demuestran la desconexión entre la industria, las políticas públicas y la urgencia del problema.

En contraste, cinco grandes empresas de bebidas anunciaron el “Movimiento Re”, con el cual quieren recoger 1.200 toneladas de plástico en el Caribe colombiano.

Nos parce evidente que los litigios no son la manera. En cambio, hay que construir una solución que involucre a todos los actores: educación a los ciudadanos, normativas que prohíban de manera progresiva el uso del plástico, aun más reciclaje y planes para lidiar con los materiales que ya están en uso y un pacto nacional contra la contaminación.

Haría bien el Gobierno en adoptar el proyecto de ley que cursa en el Congreso para respaldarlo y ayudar a liderar este tipo de iniciativas. No podemos darle más largas a este debate.

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