La pregunta sobre la crisis de las basuras

La frustración que ha causado la crisis de las basuras en todos los involucrados es entendible. / Foto: Gustavo Torrijos - El Espectador

De la crisis ocasionada por las fallas en la recolección de basuras en Bogotá queda una pregunta importante: ¿no se planeó de manera adecuada la reacción a unas protestas predecibles?

La Alcaldía tiene razón: el modelo de recolección de basuras tenía que cambiar por orden judicial. De eso no pueden quedar dudas y quienes buscan sacar provecho político de la crisis le hacen un flaco favor a la ciudad promoviendo la desinformación. Por eso, desde el año pasado se venía programando el cambio en el sistema de las basuras y se realizó una licitación para entregar las zonas de la ciudad.

No obstante, es necesaria la pregunta: si desde el año pasado se sabía que la Empresa de Agua y Acueducto de Bogotá (EAAB) se iba a quedar sin recolección, lo que significa que miles de trabajadores sindicalizados perderían sus empleos, ¿no era previsible que se presentarían fuertes manifestaciones?

La Alcaldía ha dicho en varias ocasiones que puso en marcha un plan de contingencia, pero los resultados demuestran que no fue suficiente. Las basuras acumuladas por días en las aceras, creando un problema de salud pública en varios barrios de la ciudad, ratifican que el empalme falló.

El alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, dijo que “hay un melodramatismo exagerado” en el tema de la crisis. Sin embargo, la frustración de los ciudadanos es entendible.

Por ejemplo, la interventoría de Proyección Capital, según reporta El Tiempo, encontró que hay dos focos de acumulación en Ciudad Bolívar y Suba, y que el Área de Servicio Exclusivo 1, que incluye Usme, San Cristóbal, Santa Fe y La Candelaria, seguían registrando acumulación 20 días después de iniciado el problema. Hay motivos para exigir respuestas.

Tampoco puede obviarse que Rutty Paola Ortiz, superintendente de Servicios Públicos, ha dicho que “el plan de contingencia no fue suficiente. Tenemos un acumulado de basuras superior al que teníamos en el pico de la emergencia”.

Sin duda, ha ocurrido vandalismo y hay muchísimos intereses en juego, más en pleno año electoral, pero el Distrito no puede creer que todos los reclamos son malintencionados. En su cuenta de Twitter, el alcade ofreció “disculpas a los ciudadanos por los problemas en la recolección de basuras que se presentaron hace unos días por sabotajes a operación Aguas de Bogotá, y por ajustes de inicio de nuevos operadores”.

Tienen que determinarse las responsabilidades, encontrar por qué fallaron los nuevos operadores y, por supuesto, que las autoridades pertinentes abran las investigaciones que consideren adecuadas.

Cuando el ruido de la crisis pase y se normalice el servicio, es necesario que la ciudad entienda qué pasó, por qué el plan de contingencia no fue suficiente y si hubo algunos otros malos manejos por parte de los operadores.

Dicho eso, ahora recae sobre los nuevos operadores privados demostrar que en la ciudad puede prestarse el servicio de recolección de manera eficiente e ininterrumpida.

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