La necesaria posesión de Electricaribe

"La tensión más urgente es que Electricaribe no está pudiendo cubrir los costos de la energía que les compra a las generadoras”.

Es el intercambio de justificaciones para el incumplimiento el que ha causado tal incertidumbre en la costa.

Aunque llega tarde, la toma de posesión por parte del Gobierno sobre Electricaribe es la medida necesaria para superar la incertidumbre en la prestación del servicio de energía en siete departamentos de la Costa Caribe colombiana. Las negociaciones en curso estaban demostrando la incapacidad de la empresa privada, y de sus inversionistas extranjeros, de tomar las acciones contundentes para salir del problema.

Ayer, la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (Superservicios) anunció la toma de posesión de los bienes, haberes y negocios de la sociedad Electrificadora del Caribe (Electricaribe). La decisión se fundamentó en que la situación financiera de esa empresa puede llevarla a una inminente cesación de pagos, y porque, según la información de la Superservicios, no está en condiciones de prestar el servicio de energía con la continuidad y calidad debidas.

Las quejas sobre el pésimo servicio prestado por Electricaribe son comunes entre los habitantes de Atlántico, Bolívar, Cesar, Córdoba, La Guajira, Magdalena y Sucre. Aunque este año se evitó un racionamiento programado, muchas personas denunciaron que de todas maneras los cortes en el servicio son habituales. En ese contexto, el Gobierno y Gas Natural Fenosa, empresa española y accionista mayoritario de Electricaribe, se han repartido la culpa sin alcanzar una solución definitiva.

Amylkar Acosta, director de la Federación Nacional de Departamentos, escribió en Razón Pública que “la situación se debe al rezago histórico de las inversiones que han debido hacerse en su momento y no se hicieron, amén de las fallas y las deficiencias en el mantenimiento y la operación del sistema por parte de Electricaribe”. Pese a que el Gobierno puso en marcha un plan de inversión conocido como Plan5Caribe, que adjudicó $3,4 billones en obras nacionales y regionales para garantizar la prestación del servicio de energía en los departamentos afectados, Electricaribe no ha podido cumplir con su parte debido a problemas en el flujo de caja.

La tensión más urgente es que Electricaribe no está pudiendo cubrir los costos de la energía que le compra a las generadoras. EPM y Emgesa ya notificaron no vender más. XM, empresa filial de la estatal ISA, expertos en mercados, indicó recientemente que la empresa dejó de responder por unas garantías, lo que provocará en poco tiempo restringir el suministro de energía, con afectación para los usuarios finales, que son cerca de 2,5 millones.

Lo que se ha intentado, entonces, es que Gas Natural Fenosa la capitalice para que pueda prestar el servicio sin problemas, pero los diálogos han sido infructuosos. La empresa española insiste en que “[Electricaribe] padece muy fuertes tensiones de tesorería consecuencia del impago de un elevado número de facturas de clientes en gran parte con suministro obligatorio”, pero que sigue abierta a conversar con el Gobierno para llegar a una solución.

Pero es ese intercambio de justificaciones para el incumplimiento el que ha causado tal incertidumbre en la costa. Por eso, celebramos la decisión de Superservicios de tomar posesión, y esperamos que este sea el inicio de una reforma estructural del suministro de energía en los siete departamentos para superar las inaceptables fallas en la prestación del servicio. La situación no podía continuar en veremos indefinidamente.

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