Piel de zapa

Noticias destacadas de Opinión

Los gravísimos hechos de brutalidad policial de días recientes en Bogotá pueden resumirse en la siguiente secuencia. Primero, unos uniformados asesinaron a sangre fría a un ciudadano (Javier Ordóñez). Segundo, hubo un estallido social a raíz de tal hecho. Tercero, la respuesta de la Policía fue brutal y descontrolada, incluyendo palizas, torturas, disparos contra los civiles y probablemente asesinatos de colombianos. Podrían ser más de una decena las bajas de la violencia oficial.

Hay un cuarto factor importantísimo en la ecuación: todos los que quisimos nos pudimos dar cuenta de lo que estaba pasando. Ese es el detallito (relativamente) nuevo, que lo cambia todo. Se llama teléfono portable con cámara. Se llama —mirando un poco más allá— cambio tecnológico. El celular más el Twitter son una combinación devastadora para todos los abusones. Hace rato se dieron cuenta de ello decenas de miles de líderes sociales y de víctimas en todo el mundo. También los victimarios más vivos. Igualmente, numerosos teóricos militares gringos, algunos de los cuales van tan lejos como para decir que es ese combo el que ganará o perderá las guerras del presente y del futuro inmediato.

 

Comparte en redes: