Una semana de terror

¿Qué hacer para que se pueda garantizar una mayor seguridad? No es fácil saberlo. Los expertos no se ponen de acuerdo.

El atentado en Bagdad es uno de varios ataques que nos llevan a preguntarnos si la estrategia contra el Estado Islámico está dando frutos. / AFP

El terrorismo internacional se cebó la semana anterior con especial crudeza contra seis países musulmanes. Aprovechando la conclusión de la fiesta sagrada del Ramadán, militantes del llamado Estado Islámico (EI) se inmolaron o murieron en enfrentamientos con las autoridades tras dejar más de 300 personas muertas y un alto número de heridos. La estrategia apunta hacia un auge de los atentados afuera mientras pierden terreno en Siria e Irak. ¿Cómo enfrentar el terror?

En ciertos países involucrados de lleno en la lucha contra los fundamentalistas islámicos, como Estados Unidos o Europa, la pregunta que se hacen algunos analistas es si la estrategia seguida contra el EI es la indicada, pues no pareciera frenar el horror. Para otros, por el contrario, se trata del deseo de los yihadistas de distraer la atención de los reveses sufridos sobre el terreno de las últimas semanas. De esta manera golpean países que hacen parte de la coalición que los enfrenta y mantienen su vigencia ante la opinión pública mundial. “El EI necesita mantener una imagen de éxito y victorias para atraer seguidores. Si no puede decir que está construyendo un Estado Islámico, y si de hecho está perdiendo ese Estado, necesita ganar en otros sitios”, piensa el analista Daniel Byman.

El tema no es nada fácil. La caja de Pandora se abrió desde la condenable invasión de Irak por parte de George W. Bush y aquí están las consecuencias. Desde 2014, cuando anunciaron al mundo su califato entre Siria e Irak, el número de personas fallecidas por atentados terroristas alrededor del mundo se acerca a las 1.500. Entre ellas las de la última semana. Primero fueron las 44 del aeropuerto de Estambul. Luego las 20 de Bangladés en el Holey Artisan Bakery, una cafetería ubicada en pleno centro de Daca, su capital. El más violento de todos se dio en la martirizada Bagdad, donde más de 200 personas fueron inmoladas el domingo anterior con la detonación de un carro bomba en plena zona comercial. En pocas horas el turno fue para Yemen, con 40 fallecidos, y cinco más en Líbano. La mala racha culminó el lunes pasado en Arabia Saudita, con tres atentados, uno de ellos cerca de la tumba del profeta, en Medina, en el que murieron cuatro policías. Todo lo anterior sin mencionar los cientos de heridos.

¿Qué hacer para que se pueda garantizar una mayor seguridad? No es fácil saberlo. Los expertos no se ponen de acuerdo. Algunos privilegian acciones militares que lleven a erradicar el mal de raíz sobre el terreno. Se calcula que el EI ha retrocedido casi en 50 % del territorio que controlaba en Irak y una cifra menor, pero igualmente importante, dentro de Siria. Todo esto gracias a los permanentes bombardeos de la coalición internacional de la que hacen parte Estados Unidos y Rusia, en los cuales mueren también civiles inocentes, así como a las acciones del ejército de Irak y las milicias kurdas, que han logrado importantes éxitos militares. Ya es una realidad que la capital del califato, Raqa, será un objetivo militar a corto plazo. Los fundamentalistas, que han logrado atraer un alto número de militantes de diversas partes del mundo, pueden haber perdido una tercera parte de sus 35.000 combatientes.

Sin embargo, conocedores del tema creen que, por más golpes militares que hay, no habrá derrota si simultáneamente no se mejoran en sus lugares de origen las condiciones políticas, sociales y económicas de sus voluntarios. Ante este hecho innegable crecen, por el contrario, la xenofobia y los nacionalismos. Hasta ahora la gran mayoría de los yihadistas, tanto los combatientes en el terreno como los suicidas, provienen de países donde son segregados por su condición de migrantes de bajo nivel social. Todavía queda mucho por hacer para dar con una fórmula realista que permita detener este baño de sangre.

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