Por: Juana Téllez

Educación, educación y más educación

La educación fue el foco de muchas de las charlas de la semana pasada en el marco de la Convención Bancaria, y eso es una buena noticia.

Se hizo mucho énfasis en el papel de la educación en el momento histórico que está viviendo América Latina y, en particular, Colombia. Desde el punto de vista del cambio global que estamos experimentando lo hizo Jeffrey Sachs; desde la óptica de la competitividad, Xavier Sala i Martín, y desde la productividad, Pablo Sanguinetti. A nivel local, la discusión se centró en buena parte en los temas de inclusión financiera, en la necesidad de mejorar la educación financiera de la población, por ejemplo, aprovechando los recursos de las regalías en programas de educación en las regiones.
 
A pesar de que las visiones de cómo se deben hacer las cosas son diversas, hay consenso en que se debe actuar y se debe empezar pronto, porque son procesos lentos que sólo estaremos viendo, siendo optimista, en diez años. La tarea debería emprenderse, además, con los objetivos claros. Por un lado, volviendo a Sachs, se debe promover la inversión en investigación y desarrollo, pero también, siguiendo a Sala i Martin, la mejor educación para todos es lo que genera cambios radicales (las grandes ideas no necesariamente vienen de los científicos).
 
En este sentido se puede decir que el ya estructurado Plan de Desarrollo 2014-2018 incluye la educación como una prioridad y se pone la meta de ser el país más educado de la región en 10 años. Habría que aprovechar muchos de los mensajes de estos días para afinar cuáles son los proyectos nacionales y regionales a los que se les debe dar prioridad. Las decisiones de la jornada única para todos deben de ir de la mano con la mejora en la calidad de la educación que se imparte, la educación en los primeros años y luego la formación con pertinencia para el trabajo. Los modelos exitosos de país que lograron transformar sus sistemas educativos con relativa celeridad deben servirnos de ejemplo. Los cambios en la economía global, los menores vientos de cola favorables para Colombia y la caída en los términos de intercambio nos plantean retos de mediano plazo sobre las fuentes de crecimiento del país, que la mejora en la educación nos ayudará a responder.
 
 
*Economista jefe de BBVA Colombia.
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