Por: Julio Carrizosa Umaña

El ambientalismo y la paz III

La guerra y la paz están interrelacionadas con las características de los más de 300 ecosistemas que conforman nuestro territorio.

Si Colombia fuera plana y no estuviéramos en el trópico, otra sería la historia. La alta complejidad de nuestra geografía ha influido en que haya guerra y también en que nadie la haya ganado; y también influirá en las características del posconflicto.

En este panorama, hay por lo menos seis temas donde el pensamiento ambiental podría ser importante: las posibilidades de acuerdo, la educación de los excombatientes, la generación inmediata de empleo en el posacuerdo, el ordenamiento del uso del territorio, la política agropecuaria y la política industrial. En las dos columnas anteriores he hablado del primer punto y expliqué por qué disminuir la importancia de los argumentos económicos y políticos y acentuar las razones ontológicas, éticas y cognitivas de la paz podrían facilitar consensos. En esta columna, dada la polémica que desencadenó la idea de formar policía rural, quiero presentar algunas ideas sobre la generación de empleo para exguerrilleros.

El presidente Santos ya ha hablado de la posibilidad de que los guerrilleros se conviertan en guardabosques. Algo parecido se hizo durante el gobierno de Uribe en el programa Familias Guardabosques. Durante el gobierno de López Michelsen el Inderena adelantó con éxito un programa de reforestación con campesinos. El rechazo de la opinión pública a la idea de entregarles autoridad a los exguerrilleros parece ser demasiado grande como para que las comunidades rurales respeten adecuadamente a un combatiente convertido en guardabosque, pero hay otras formas de organizar empleo ambiental inmediato y socialmente digno para los excombatientes.

Una de estas formas es la de organizar a los exguerrilleros en Cuerpos de Restauración Ecológica. En las Bases del Plan de Desarrollo aparece el Programa Nacional de Restauración Ecológica con una meta ambiciosa: restaurar 300.000 hectáreas en los próximos cuatro años. Hay un antecedente internacional semejante: F.D. Roosevelt estableció un Civilian Conservation Corp como parte importante de su política de New Deal y hoy ese sistema todavía existe en unos pocos estados. Crearlo en Colombia sería un paso importante para disminuir la erosión, descontaminar las aguas y repoblar la fauna silvestre y podría no solo dar empleo a exguerrilleros, sino a algunos miles de desempleados.

 

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