Por: Luis Fernando Montoya

El América

“Después de escalar una montaña muy alta, descubrimos que hay muchas otras montañas por escalar”: Nelson Mandela.

El América de Cali estará por lo menos un año más en la categoría B del fútbol colombiano, generando más tristeza a esa gran afición que no ve la hora de que su querida “mechita” sea nuevamente protagonista.

Los pensadores del mundo, los que han sabido qué llevan entre manos, siempre han elegido la persistencia para ser efectivos. El principio de persistencia debe fundamentarse sobre otro principio vital: el principio de la percepción. Cuando una persona se siente derrotada en su mente o aplastada por una impresión de derrota, necesita percepción.

Desde que el equipo americano descendió ha luchado por recuperar su estatus, pero no ha sido posible: ha contratado jugadores con experiencia y sin ella, ha ganado el torneo pero se queda en la final, ha traído técnicos con experiencia y conocedores del oficio, la afición lo ha acompañado y salió de la Lista Clinton, entre otras.

Administrativo: es fundamental que este estamento sea estable, sólido y coherente en sus políticas diligenciales, para que esto mismo se le pueda exigir al estamento deportivo y puedan funcionar como un verdadero equipo de trabajo. Deben definir claramente el horizonte del equipo y los perfiles de técnicos y de jugadores que encajan plenamente en la estructura organizacional.

Financiero: uno de los aspectos importantes ha sido salir de la Lista Clinton; esto posibilita que el equipo pueda conseguir patrocinios tranquilamente, que sus cuentas bancarias funcionen sin restricciones y los pagos a proveedores, jugadores y personal administrativo se hagan sin problema.

Deportivo: es el momento de que todas las personas que integran este estamento cumplan en la teoría y en la práctica los perfiles diseñados para sus cargos, que predomine el sentido de pertenencia a la institución y tengan la convicción de que su equipo debe volver a la categoría A y ratifiquen por qué fueron contratados por un equipo grande e histórico como el América de Cali.

Afición: ha estado a la altura, acompañando a su equipo en todas los momentos de triunfos y derrotas, en el ascenso y en el descenso. Otro año en la B es duro, pero es el momento de ratificar su sentimiento por el equipo, no bajar la guardia y continuar acompañándolo.

 

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