Por: Columnista invitado

El árbitro Ricci no estuvo a la altura del Chile-Uruguay

Tal y como lo habíamos hablado, el partido tomó su rumbo esperado.

Una selección chilena proponiendo fútbol, tratando de demostrar lo que ya hace tiempo ha venido trabajando, tanto con Marcelo Bielsa como técnico, como ahora con Jorge Sampaoli. Por el otro lado, Uruguay esperando, defendiéndose para contragolpear y buscar dar un golpe a las predicciones.

Así se dio el juego. Los charrúas le complicaron el partido a Chile, le cerraron los espacios. Mientras los dos equipos jugaban once contra once, el encuentro estaba equilibrado. Y a pesar de que todavía quedaban algunos minutos por jugar yo esperaba que el compromiso se definiera en la tanda de penaltis.

Desde la expulsión de Édinson Cavani el partido cambió totalmente. Uruguay, con diez hombres sobre el campo, decidió no esperar en los últimos 40 metros de su área, sino en los 25. Defendió con todas sus armas y, sin tener con qué atacar, buscó resolver el partido manteniendo su arco en cero.

En cuanto a la expulsión, me parece que fue una decisión acertada. Y cuando llegamos a la jugada del gol, observamos que todo Uruguay está defendiendo desde el punto del penalti para adentro. Punto para premiar la inteligencia de Jorge Valdivia, que pudo haber pateado con potencia, pero sabiamente decidió dar el pase a Mauricio Isla, que esperaba solo.

Que Alexis Sánchez no hubiera aparecido en el partido como habitual figura es mérito del trabajo defensivo de Uruguay. Sin embargo, a Chile le faltaron ese último pase fundamental y la gambeta. Logró tener la facilidad de llevar el balón hacia adelante y mover las líneas ocupando los espacios libres con un trabajo extraordinario, pero le faltó ese último pase, como el de Valdivia a Isla, o esa última gambeta que desequilibra cualquier trabajo defensivo rival.

El árbitro no estuvo a la altura del compromiso. No tuvo carácter y de entrada dio vía libre para un juego fuerte. Si desde el minuto tres hubiera mostrado tarjetas amarillas, las cosas no habrían terminado así.

 

*NORBERTO PELUFFO, GOL CARACOL

 

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