Por: Gonzalo Silva Rivas

El bajonazo hotelero

La temporada vacacional de Semana Santa no resultó ser el negocio que esperaba un sector turístico.

En el caso de la hotelería regional, las expectativas previas sobre un eventual repunte que mitigara en parte la delicada situación que afronta, estuvieron lejos de cumplirse. Millares de habitaciones quedaron dispuestas a la espera de potenciales huéspedes que se abstuvieron de viajar o que terminaron alojándose en familia.

El azote del turismo en lo que va corrido del último semestre ha sido la cruda ola invernal que sacude al país y dentro de cuyas múltiples y costosas consecuencias figura el prolongado bajón en la ocupación hotelera, acentuado desde finales del año. El intenso caudal de pasajeros que durante la Semana Mayor se desplazó por cielo y tierra, desafiando las declaratorias de alerta en 21 departamentos y 1.018 municipios, y que hacía presagiar mejores vientos para la hotelería, no dio resultados. En la región cafetera apenas se vendió el 70% de la oferta habitacional y en Meta, Cundinamarca, Santander y Tolima el índice fue preocupante.

Santa Marta y San Andrés, seguidas por Cartagena, recogieron el mayor volumen del movimiento aéreo para la temporada, repetición de la tendencia anual que suma entre los tres destinos casi el 60% del total nacional, haciendo del producto turístico de sol y playa el de mayor relevancia dentro del gusto de los viajeros, por encima del religioso y el ecoturismo.

Termina abril con un turismo interno contraído, tal como se reflejó entre diciembre y enero últimos, cuando se produjo un descenso cercano al 20% en el mercado, y la ocupación hotelera sólo llegó a 55%, diez puntos por debajo de las cifras alcanzadas en 2009. Cara de la moneda que contrasta con el alza que vivió el turismo receptivo en 2010, con crecimiento del 11% en el registro de visitantes extranjeros.

Para sortear las calendas de vacas flacas y hasta las vacaciones de mitad de año, en el sector turístico se barajan estrategias que buscan la reactivación de la industria. La presidenta de Anato, Paula Cortés, lidera con las agencias de viajes la elaboración de planes promocionales apoyados en campañas publicitarias para incentivar el desplazamiento de viajeros por el país, con “buenos paquetes, grandes ofertas y llamativas tarifas”. Será un nuevo round, en temporada baja, contra el invierno y el fenómeno de la Niña, cuya amenaza se proyecta hasta junio.

Las agencias estimularán la comercialización de planes turísticos integrales -más de dos servicios- que podrán ser buen gancho y gran negocio para los viajeros, beneficiarios de descuentos de hasta el 40%. Fallida la Semana Santa,  operadores de turismo y hoteleros se persignan y con pie derecho esperan arrancar este segundo trimestre.

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