Por: Columnista invitado

El balón y la Academia

Hoy Colombia enfrenta a Grecia, nación pionera en cultura deportiva.

Platón incluyó en su pedagogía el juego de pelota, «Esferomaquia», para formar alumnos como Aristóteles. Hay una carta del año 366 a.C. en la que se despide del tirano Dionisio de Siracusa así: “que tengas salud y te dediques a la filosofía e inclines a ella a los demás jóvenes; y saluda en mi nombre a los compañeros en el juego de pelota”.

Se refería a los asistentes al “sphairisterion”, el campo de práctica. Sócrates hacía parte de la cofradía y pedía la pelota “de doce tiras de cuero, variopinta, decorada con colores”. Un retrato de las bases históricas del fútbol en la época homérica está en La Odisea. Las mujeres jugaban lideradas por Nausícaa, hija del rey de los feacios, y sus doncellas. Despertaban a Odiseo arrojándole “una pelota hecha de sueños y pesadillas”.

Los hombres aristócratas lo hacían con “una hermosa pelota teñida de rojo que les había fabricado el hábil Pólibo”. Allí se leen las técnicas para dominar ese primer balón: “uranía”, para elevarlo; “apórraxis”, para golpearlo contra el suelo controlando rebote y repeticiones; “skyros”, para eludir contrarios y lanzarlo; “phainínda”, para engañar al oponente haciéndole creer que va pasarlo a alguien y en realidad lo entrega a otro; “harpastón”, para arrebatarlo al oponente, pero ayudando a levantar al que haya sido derribado en la lucha, y “epískyros” para actuar en equipo.

El historiador Plutarco exaltaba “la voluntad generosa con los jugadores que reciben la pelota de otros y no la retienen, ni tampoco se la pasan a los que no saben jugar, sino a los que son capaces de devolverla”. Antífanes narraba los partidos en versos: “cogió la pelota y disfrutaba pasándola a uno, al tiempo que esquivaba a otro; a otro arrebató la pelota y a otro a su vez hizo un placaje”. Los vencedores eran “reyes” y los perdedores “burros” obligados a responderles a los primeros muchas preguntas, porque el juego no sólo era cuestión de destreza física, sino mental, parte de la Academia.

El médico Galeno de Pérgamo recomendaba el juego de pelota porque es lúdico, deleita el espíritu, relaja la mente y estimula la inteligencia. La exhibición tribal se transformó en competición global y en 2004 los griegos reivindicaron este legado de casta como campeones de la Eurocopa de fútbol. Respetables. Colombia, excampeón de América, tampoco debe olvidar sus ancestros: el juego de pelota fue el deporte prehispánico más importante con vestigios de 1400 a 1250 a.C. El balón sentará cátedra de nuevo.

NELSON FREDY PADILLA C.

 

 

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