Por: Luis Fernando Montoya

El camino para un grande

“Vive el día de hoy, captúralo. No te fíes del incierto mañana”: Horacio.

Aparentemente se cierra una crisis en un equipo grande del fútbol colombiano como es el caso de Millonarios con la salida del técnico Mario Vanemerak.

Recordaba la campaña de Millonarios a finales del año pasado cuando en el torneo local iba muy mal y en la Copa Suramericana le tocaba enfrentar al Atlético Nacional como visitante y con el estreno del argentino, ganó el partido y en el resto del torneo continental cumplió un papel protagónico. En su momento resaltaba el toque ‘humano’ que se les dio a los jugadores, el estilo de juego lo fundamentó teniendo en cuenta el grupo de futbolistas que encontró, los fortaleció en zona defensiva, también en el sector medular y les generó mucha confianza a sus dirigidos. Fue así como ellos interiorizaron su convicción de que eran buenos y tenían la capacidad suficiente para ser protagonistas del torneo, se percibía una armonía entre directivos, cuerpo técnico, jugadores, afición y medios de comunicación.

Por lo observado en los partidos a través de la televisión y lo escuchado en programas radiales, creo que el entrenador se fue desgastando emocionalmente y centró más la atención en lo extrafutbolístico que en su función real: trabajar en los diferentes aspectos al conjunto, como en el táctico, técnico, físico, mental, etc. Se perdió la armonía con la afición, mientras los jugadores se descontrolaron y se perdieron los objetivos.

Es bueno que los técnicos recordemos que la responsabilidad es la educación de los jugadores, referida a los aspectos físicos, moral, táctico e intelectual. También debemos tener presente “que educa más el ejemplo que las palabras”.

Considero que es hora de que Millos deje de estar cada semestre en crisis, cambiando de orientador y no logrando los objetivos propuestos.

1. Directivos: redireccionar el plan estratégico que se han propuesto, realizar una adecuada selección del técnico (aplicar la meritocracia) y apoyar el plan que éste presente. La selección y la contratación de los jugadores hacerla conjuntamente con las necesidades del nuevo entrenador. Fortalecer positivamente la imagen corporativa.

2. Perfil del técnico: alta credibilidad, que en su experiencia en el fútbol haya ganado ojalá torneos internacionales y manejo de altas presiones. Carisma, buenas relaciones con los jugadores, pero exigente; conocedor del medio, que sepa aprovechar el medio en el cual trabajará y lo conozca; dar resultados inmediatos. Millos en el actual momento no resiste procesos, es un equipo para obtener resultados en uno de los dos torneos, es decir, título.

3 Jugadores: contratar a futbolistas altamente comprometidos con el fútbol y la institución, deben revisar muy bien la nómina actual.

Es el momento para redireccionar al 13 veces campeón de Colombia.

 

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