Por: Columnista invitado

El candidato presidente

El anuncio del presidente Santos era previsible. Lo normal en un régimen con reelección inmediata es que quien está en el cargo aspire a renovar su mandato.

Con los números que hoy arrojan las encuestas, Santos no es el político más popular ni tiene un apoyo mayoritario, pero claramente es el candidato más fuerte y todos los escenarios posibles lo ubican en segunda vuelta. Es decir, el candidato a derrotar es Juan Manuel Santos.

Ante sus bajos niveles en las encuestas, se abren espacios a otros candidatos, pero ninguno ha logrado, hasta el momento, un fuerte apoyo popular. Dicho esto, el escenario previsible para la elección presidencial sería: un candidato de la derecha: Óscar Iván Zuluaga; dos candidatos de la izquierda, Clara López y Aída Avella; un candidato presidente ubicado en el centro y uno del Partido Verde, intentando construir una opción que le compita al Gobierno por el mismo espacio.

Las encuestas no definen las elecciones y las campañas son para cambiar las realidades que reflejan las mediciones.

Por eso, la foto de hoy no es necesariamente lo que ocurrirá en primera vuelta. Debemos estar atentos a cómo cambian las tendencias por los sucesos del período electoral. Faltan cosas por definirse: la conformación de las listas al Congreso; las elecciones del 9 de marzo, donde la composición del Senado será determinante para la etapa final de la campaña presidencial; la selección de las fórmulas vicepresidenciales; los debates en televisión, las posibles alianzas o el rompimiento de las ya existentes, y, por supuesto, el desarrollo del proceso de paz.

En mi criterio, la elección de Senado es el verdadero “campo de batalla” de esta contienda electoral: de sus resultados dependerá la viabilidad de las candidaturas presidenciales. Si Santos mantiene la Unidad Nacional con amplias mayorías, se volverá imbatible. Si el uribismo logra elegir más de 20 senadores, la candidatura de Zuluaga será viable y quien tenga más senadores, entre el Polo, los Verdes y la UP, podrá inclinar la balanza a un candidato de concertación.

El Partido Verde, sin una ideología clara, vuelve a convertirse en la caparazón donde fuerzas pequeñas y muy disímiles entre sí, intentan construir una alternativa que en la coyuntura puede resultar atractiva para muchos colombianos. Repetir la Ola Verde de 2010 no es imposible, pero tampoco está asegurada. Para su consulta hoy hay seis nombres sobre la mesa y eso le dará dinamismo a la campaña en las próximas semanas. La pregunta para los Verdes es si lista al Senado, repetirá las curules que hoy tiene, las aumentará o, por el contrario, no logrará el umbral.

Santos no la tiene fácil, pero claramente no está derrotado y es el candidato con más posibilidades e instrumentos.

 

Cesar Caballero ** Director de la firma encuestadora Cifras y Conceptos.

 

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