Por: Mario Fernando Prado

El candidazo de los 14 votos

ESTÁ BIEN PERDER POR UNA NARIZ Y mejor por un ‘voto finish’ como el que sabemos. Mucho peor es ingresar por la puerta grande al pabellón de los quemados. Pero lo que es ridículo es lograr tan solo 14 votos, como dice la Registraduría de José Francisco Rojas.

Ignoro si con el recuento producto de la pataleta justa o injusta de los damnificados el aspirante Rojas, o Rojitas, mejore su puntaje. Lo cierto es que a este representante del Partido de Integración Social como que no lo quieren ni en su casa.

No hay foto conocida de Rojas. ¿Será joven o tercerdadeño? ¿Blanco, mulato o negro? ¿De dónde salió? ¿Será letrado o analfabeta? Nadie sabe nada de él, repito, sólo que es el campeón nacional de los pocos votos, algo irrelevante frente a los Juan Lozanos y las Dilian Franciscas y los que pasaron de ene enes a padres de la patria por arte de magia y por la gracia de Dios.

Quise ubicar a Rojitas. No dan cuenta de él ni en su propio partido, lo cual resulta insólito. Pero que sacó 14 votos, remítanse a la Registraduría.

Para uno obtener 14 votos debe ser como Juan Charrasqueado, a quien “sólo su madre lo recuerda con cariño”. ¿Ni una amiga, ni esposa ni querida ni amante? ¿Ni un hijo, ni un portero? ¿Sin papás ni hermanos?

¿Sin vecinos? ¿Sin compañeros de trabajo? ¿Sin nadie que le regalara un mísero votico?

Imaginen al pobre Rojitas con semejante récord: ¿Será que no le importó su derrota? ¿Será que le está echando la culpa al Registrador o a UNE? ¿Será que, con toda la razón, va a exigir un reconteo de sus votos que más parecen sufragios?

Empero, Rojitas no fue el único colero. Semejante honor lo compartió con Dalmiro Rafael Martínez de Apertura Liberal, quien le sacó cinco votos de ventaja: llegó a los 19, superando con creces al candidote de Integración Social.

La otra pregunta es cuánto le metió Rojitas a su campaña: ¿Ni un afichito, ni un almanaquito? ¿Ni un pendoncito? ¿O acaso comprometió su patrimonio y el de su familia —si es que tiene— en semejante aventura electoral?

Y siguen las preguntas: ¿Qué se pondrá a hacer Rojitas? Y mejor: ¿Qué habría hecho con los mil millones largos que se iba a ganar en sus cuatro años de legislatura? Creo que de todo menos compartirlos con su familia, sus amigos y sus allegados que seguramente ya le habrían aparecido.

 

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