Por: Harry Sasson

El corazón de la palma

Los palmitos, cultivados también en el Putumayo, se pueden utilizar de mil maneras: en crema, en ensaladas, gratinados, a la parrilla o salteados.

Me fascinan los palmitos, ese corazón de la palma tierno y tentador. Y me gustan tanto, que en mi restaurante los ofrezco crudos, parrillados levemente para que se marquen los fierros en su blanca carne y sazonados con un magnífico aceite de oliva, sal gruesa y pimienta negra recién partida. Nada más. Tan sólo cuatro ingredientes que terminan siendo un bocado maravilloso. Y ahora que tenemos disponibilidad de los palmitos que se cultivan en el Putumayo como parte de los programas de sustitución de cultivos ilícitos, un emprendimiento que merece aplausos, llegan a nuestra mesa ejemplares enormes, carnosos y de delicadísimo sabor. Se pueden utilizar de mil maneras: en crema, en ensaladas, gratinados, a la parrilla, salteados… Pero hoy quiero proponerles un uso diferente, que es un ceviche muy sencillo, pero con el toque definitivo de unos buenos palmitos. Los dejo, entonces, con este plato que bien puede ser una refrescante entrada o un plato fuerte ligero y lleno de sabor.

Ceviche de palmitos y langostinos

Ingredientes

 

20 langostinos, 15 pelados y desvenados

350 gramos de palmitos crudos cortados en rodajas

Ají fresco al gusto

1 taza de jugo de limón fresco

2 cucharadas de cebolla cabezona morada cortada en julianas finas

3 cucharadas de cilantro finamente picado

Sal

Preparación

Cocine rápidamente los langostinos en agua hirviendo con sal durante apenas 30 segundos. Luego retire y mezcle con los demás ingredientes y deje marinar por 15 minutos antes de servir.

 

 

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