"Si vamos a decidir sobre la vida y la muerte, vamos a hacerlo juntos": Claudia López

hace 9 horas
Por: Luis Carvajal Basto

El coronavirus es letal y también es proteccionista

Mientras el mundo ha tenido una tregua y se consolida la inminente reelección del presidente Donald Trump, los efectos del virus en la economía y la política son inciertos y dependen en gran parte de su duración. Se mantendrá la incertidumbre y fortalecerá la oleada proteccionista en 2020.

Cuando comenzábamos a “celebrar” un principio de acuerdo Estados Unidos-China, luego de la guerra comercial que ha frenado el crecimiento mundial en 2019, apareció el coronavirus poniendo en  jaque y en situación de enclaustramiento a la segunda economía del planeta, el más importante proveedor de manufacturas y por tanto principal demandante de commodities, incluido petróleo, nuestra principal fuente de divisas. Las perspectivas son inciertas  y  también las de inversión, crecimiento y empleo.

La economía China ha recibido el golpe más fuerte. Con ya casi 70 millones de personas “aisladas”, el impacto real y sicológico afectará el consumo interno que explicó casi el 60% de su PIB en 2019.Comercios y fábricas han debido cerrar y quienes han ahorrado no pueden gastar sus ahorros ni dentro ni fuera del país lo que disminuirá el ritmo del sector servicios y turismo tanto en China como en otros países.

La falta de información sobre la forma como se contrae la enfermedad, comienza a alterar los pedidos y hace perder la confianza en los productos chinos. En una estructura productiva mundial integrada, los enlaces de las cadenas de producción, distribución y consumo tienen un corto circuito. China sufre y con ella el mundo.

Aunque el gobierno chino ha respondido con prontitud, destinando recursos para contrarrestar los efectos de la crisis e inyectar liquidez a la economía, el tamaño del impacto ocasionado por el virus dependerá de su duración y de la percepción sobre su desarrollo en todo el mundo. Los tiempos de aparición de tratamientos y vacunas serán decisivos no solo para sanar a los enfermos sino para preservar la salud  de la economía mundial.

A propósito de ello, con el conocimiento disponible y dependiendo de la atención recibida, la enfermedad ha revelado un altísimo indicador de mortalidad de entre 2% y 3%.Tratándose de un problema de salud y seguridad pública además de  protocolos, instrumentos y herramientas para su identificación, serán determinantes las campañas de prevención y las sanciones penales para quienes  los incumplan.

A pesar de toda precaución, en un mundo globalizado el virus indefectiblemente se extenderá como ya lo hizo en la economía al propiciar la caída en los precios del petróleo ante la incertidumbre y expectativas de disminución de  actividades. El petróleo ha tenido una inmediata reducción de precio y los países productores están estimando una contracción de la oferta. En el extremo, si las expectativas no mejoran, el escenario puede ser catastrófico.

La respuesta de los gobiernos para recuperar y mantener la confianza será tan importante como la de investigadores y laboratorios para su prevención y tratamiento. Otras consecuencias, sin embargo, ya se empiezan a observar: ante el desconocimiento sobreviene el enclaustramiento; el proteccionismo ahora liderado por USA y Reino Unido, después del Brexit.

Reducción de los vuelos; restricciones a los viajes, por ahora hacia y desde China. ¿Y qué viene para las mercancías y el comercio? Las declaraciones del secretario de comercio de los Estados Unidos, señor Wilbur Ross (Ver aquí), invitando a verificar las cadenas de suministros y anticipando el retorno de los  empleos que perderá China a USA y México, pueden ser desafortunadas y crudas pero también realistas y en cualquier caso con consecuencias aislacionistas y proteccionistas, como el coronavirus.

Paradójicamente la semana pasada el mercado de acciones alcanzó un nuevo pico. Esperemos que la ciencia y los gobiernos  puedan detener la expansión, también psicológica, del virus. Difícilmente los mercados, por su propia cuenta, lo podrán conseguir. Al fin de cuentas  estamos en la era de la economía del comportamiento.

@herejesyluis

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El coronavirus es letal y también es proteccionista

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