Por: Felipe Zuleta Lleras

El crimen paga

A pesar de que este año ha estado lleno de escándalos de corrupción que usted conoce, además de que estamos hastiados de la robadera, hay hechos inexplicables.

Me referiré a algunos de ellos que prueban plenamente que en Colombia el crimen paga. Les va mejor a los delincuentes que a los ciudadanos del común. Todos tenemos que trabajar como locos, cumplir las normas, pagar impuestos y tributos, comportarnos 24 horas al día dentro del marco de la Constitución y la ley y aguantarnos a un Estado ladrón e ineficiente como el nuestro.

En cambio los delincuentes de cuello blanco, para no hablar de las Farc, salen casi indemnes después de haberse robado millones o billones de pesos.

Lo digo por la irrisoria e indignante condena esta semana al ex viceministro de Transporte Gabriel Ignacio García, quien recibió, que se sepa hasta ahora, coimas por 6,4 millones de dólares de la empresa Odebrecht. Por esto fue “condenado” a cinco añitos de cárcel y al pago de una indemnización de 65 millones de pesos.

Yo no sé a usted, amigo lector, pero a mí esta sentencia me tiene realmente indignado e iracundo, entre otras cosas porque este criminal saldrá de la cárcel en dos años y medio por buena conducta. Considero que la Fiscalía debería revisar el tema de los principios de oportunidad pues cinco añitos no es nada. Algunos jueces consideran lo mismo, como por ejemplo el que tumbó el principio que la Fiscalía le había concedido al exsenador Otto Bulla también por el caso de la corrupta empresa Odebrecht. Entiendo que es una herramienta clave para encontrar a los miembros de las bandas delincuenciales, pero el ejemplo hacia la sociedad es equívoco ya que entendemos que el crimen paga.

Se viene otro regalito para el exgobernador de Córdoba, el pícaro de Alejandro Lyons, hoy colaborador de la DEA en Estados Unidos. A pesar de que la Fiscalía le dio un principio de oportunidad, este está temporalmente frenado porque la Corte Constitucional considera que la Gobernación de Córdoba debe constituirse como víctima. Lyons, que se robó miles de millones de pesos, pagará, de acuerdo con lo que se pactó con él, cinco añitos que se vuelven dos y medio.

Se tumbó la salud, la comida de los niños, en fin. Y queda rico y feliz en poco tiempo. No hay derecho. Que cosa tan indignante ver todo esto y no poder hacer nada para evitarlo, porque usted y yo no somos nada más que unos ciudadanos que sí estamos obligados a cumplir la ley porque si la infringiéramos ahí si nos meterían las penas máximas.

Hay casos que han pasado y son reales: diez años de cárcel a alguien que se robó una bicicleta en Pereira, cinco años a una mujer por robarse una tablet en Caldas, cuatro años por robarse un caldo de gallina, tres años a otro por pagar unas papas con un billete falso, tres años de cárcel por robarse un queso. Estas condenas que están registradas en los medios demuestran lo inequitativa que es nuestra justicia.

Por estos casos es que somos escépticos, que estamos mamados y muy verracos contra todo.

 

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