Por: Roberto J. Camacho

El Desarrollo en media Colombia

A instancias de la conformación de la Asociación de Departamentos de la Orinoquia y la Amazonia, iniciativa promovida por el ex gobernador del Meta Edilberto Castro en momentos de frágil gobernabilidad y grandes aprietos judiciales, se elaboró por parte del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura-IICA, un documento que formuló una visión de desarrollo de largo plazo para la Amazorinoquia.

Dicho estudio, en cuya formulación participaron consultores como Henry Samacá con el apoyo de personajes de reconocida solvencia académica regional como Leonel Pérez Bareño, Gustavo Svenson o Martin Von Hildebrand, quiso entregarle a la región “Lineamientos” que fueran útiles en la construcción e implementación de política pública tanto en el nivel nacional como en el regional.

Allí se expresa, luego de un juicioso análisis de las condiciones de la región, los elementos técnicos necesarios para que un documento Conpes acoja el modelo de desarrollo propuesto, el cual ofrece ser armónico con circunstancias como los usos potenciales del suelo y otras visiones de desarrollo como la expresada en la Agenda interna de Productividad y Competitividad o la Visión Colombia 2019 Segundo Centenario.

De este documento, que está prácticamente en el olvido, es necesario destacar la propuesta de cuatro ejes de desarrollo, que cambia la tradicional visión hidrográfica y la sustituye por la creación de un sistema económico sostenible, protegiendo los recursos no renovables y la biodiversidad.

Estos ejes se desarrollarían paralelos a la cordillera Oriental y el primero de ellos se constituiría como Agroindustrial aprovechando las posibilidades de conexión con la infraestructura vial y comercial del interior del País, el segundo eje sería el productivo que en paralelo al primero generaría todas las materias primas que se transformarían en el primer eje; el tercero comprendería una zona de transición que establecería la llamada frontera agrícola y el último comprendería el eje ambiental en donde se llevarían a cabo los principales esfuerzos de protección a la diversidad étnica y biológica de nuestro país.

Pocas veces, quizá ninguna he visto una propuesta de desarrollo tan ambiciosa, sin embargo la reiterada falta de capacidad de nuestra gestión pública, para ver mas allá de nuestra “narices”, deja de lado visiones tan serias como la expresada en el estudio de referido y en cambio se dedica a explotar las patentes de “corso” que contiene nuestra legislación para dedicarse al activismo contractual dejando de lado los verdaderos caminos del desarrollo.

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