Por: Iván Mejía Álvarez

El descenso

Pese a su tremenda irregularidad, el Medellín parece alejarse cada día más del fantasma del descenso, algo que sería un oprobio cuando el equipo rojo está cumpliendo cien años de vida.

El Poderoso lo está consiguiendo pero no por virtud propia sino por indolencia ajena. Resulta difícil de encontrar campañas más malas que las que vienen cumpliendo Quindío, Cúcuta y Huila, los tres grandes candidatos a pelear ese descenso directo y a jugar la promoción. El Medellín tropieza con Alianza jugando muy mal, después va y le gana por fuera al Envigado vuelve y cae en su propio estadio ante Once Caldas, otro ejemplo de mediocridad. Y aún así, el DIM mantiene once puntos de ventaja sobre el colero del torneo.

La lucha por irse directo a la B es uno de los atractivos del torneo, sumido en una tremenda irregularidad donde cualquiera le gana a cualquiera. El Cali, por ejemplo, pierde con Huila y después le gana a Santa Fe jugando bastante bien. Júnior pierde de local con Pasto, goleado por Millonarios una semana más tarde, pero después gana dos seguidos y se encarama a la punta.

Volviendo al tema del descenso, el Quindío luce muy mal. Sin figuras, confundido, sin fútbol y sin alma. El Cúcuta contrató un portero uruguayo al que le entra todo desde lejos. Siete goles fuera del área le han marcado en los últimos tres partidos a Martínez. Pero, tampoco la culpa es toda suya: con esa defensa que no marca a nadie es difícil sacar la puerta en cero. Y el Huila anda de tumbo en tumbo, con una pésima cancha, donde jugar bien a la pelota es casi que imposible.

Claro que la diferencia con Patriotas y Alianza Petrolera no es tan grande, apenas tres y cuatro puntos, lo cual indica que estos también son candidatos grandes al descenso. Parece de rachas este tema de la B pues en este momento, vistas las ultimas actuaciones, los de Tunja y Florida Blanca parecen tener mejor nómina, más estructura táctica y están jugando mejor pero es tan exigua la diferencia que cualquier cosa puede pasar.

Del tema del descenso, nos asaltan dos preguntas: ¿cómo haría, si se confirma, Hernando Ángel para tener dos equipos en la B? Y el otro es porque una ciudad como Cúcuta, con una buena afición y un magnífico estadio, tiene tan malos dirigentes que hacen todo lo posible por enviarlo a la segunda división.

A los implicados en el temita basta recordarles que en los últimos años los que se van… no vuelven.

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2013-08-26T23:22:21-05:00

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