Por: Luis Fernando Montoya

El descenso.

“Las grandes obras son hechas no con la fuerza, sino con la perseverancia”: Samuel Johnson.

Faltan pocas fechas para finalizar la Liga Postobón y hay tres equipos que están luchando por no perder su categoría A: el Cúcuta, el Quindío y el Huila. El descender no es solamente por el rendimiento futbolístico en este torneo, sino también por el rendimiento en los anteriores, que sumados los puntos a hoy están en tan difícil situación. Hay un aspecto en común entre los equipos mencionados y es que ya tienen la experiencia de haber descendido de categoría, lo que es difícil para sus aficiones, para las instituciones, para las ciudades, para los técnicos y para los jugadores, donde cada uno de los estamentos vive a su manera el duelo de la pérdida de la categoría.

Cúcuta: en el año tuvo varios cambios en el mando del cuerpo técnico, sin lograr mantener un claro estilo de juego para que los jugadores se identificaran con él, los problemas administrativos-financieros también han influido en la situación actual y el grupo de futbolistas no han ratificado en el terreno de juego del porque fueron contratados. La plaza cucuteña tiene una gran afición que lo acompaña en cualquier circunstancia y así lo demostraron durante los años que estuvieron en la B. Los jugadores de experiencia son los más llamados a poner lo mejor de cada uno para evitar perder la categoría.

Huila: hace varios años que ascendió y luego de que lo hizo, realizó excelentes campañas e incluso llegó a jugar dos finales en el fútbol colombiano y actuó en torneos internacionales. El equipo opita representa una hermosa ciudad. Cuando su institución ha estado en la buena, el estadio lo adornan con su color amarillo, viéndose hermosísimo, así no esté en las mejores condiciones para la práctica deportiva. Es otro conjunto en que las dificultades han influido en lo deportivo y a la vez el rendimiento futbolístico no ha sido el mejor, por eso es el momento para que los jugadores tengan convicción para conseguir los resultados y conservar la categoría.

Quindío: uno de los problemas fundamentales es que la gente de Armenia no siente como propio su equipo, debido al manejo que el mayor accionista le ha dado. Por eso su escaso apoyo al equipo. La base son jugadores jóvenes en formación combinados con algunos futbolistas experimentados que han luchado por dar lo mejor de sí y no dejar a la ciudad y a su afición sin equipo en la primera categoría.

 

Luis F. Montoya

 

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