Por: Hugo Sabogal

El despertar del café nacional

Los colombianos necesitan educación sobre su bebida bandera. Tres próximos eventos fomentarán el consumo y aumentarán el conocimiento.

No dudo en decir que 2011 se convertirá en un nuevo amanecer para el producto bandera nacional. Dos próximos eventos pondrán a los bogotanos —y a muchos colombianos— a hablar de la bebida, como en ningún otro momento de sus vidas. Y lo mejor de todo es que estas actividades ocurrirán con pocas semanas de intervalo, lo que, de por sí, habla de un fenómeno que ha llegado aquí para quedarse.

Ha llegado, pues, el momento de impulsar al café colombiano como un producto que va más allá de ser un ítem en nuestra canasta familiar. Por años, los paquetes que llevamos a casa —o a nuestro lugar de trabajo— han contenido granos ordinarios, irregulares y hasta defectuosos, que poco o ningún asombro nos producen en el momento de prepararnos una taza.

En cierta forma, esto ha hecho que, para muchos, la bebida haya sido una compañera inevitable en nuestros desayunos diarios o en nuestras salas de espera de empresarios, médicos o abogados.

Pero lo que tomamos cotidianamente como “café de Colombia” es un producto inferior al grano de exportación que vendemos al mundo y del cual somos ignorantemente orgullosos. Es una lástima que sus maravillosos secretos sólo pueden ser apreciados por un alemán o un japonés, cuyos paladares en esta materia superan a los de barranquilleros o tolimenses por igual.

Y para qué recordar que el país productor del “café más suave del mundo es, al mismo tiempo, el más ignorante y el menos interesado en aprender. Cada vez que algún extranjero nos pregunta por nuestras zonas de producción o por las características aromáticas de nuestro grano, no tenemos más remedio que responder: no sé”.

Es cierto que la oferta nacional ha mejorado notablemente en los últimos años, en parte debido al trabajo silencioso de marcas como Oma, Diletto, Don Pedro y, por supuesto, Juan Valdez. Pero estas acciones han sido muy puntuales y apenas se concentran en lo pocos consumidores que han desarrollado un nivel de conocimiento básico sobre el café. Los demás somos unos testigos de poca monta. O éramos.

Entre el viernes 13 y el domingo 15 de mayo, las tiendas Carulla lanzarán la primera feria interna, en el mismo estilo y formato que el Grupo Éxito ha empleado para promover y potenciar el consumo de vino en Colombia.

El lugar elegido es el Claustro de Santa Bárbara, en Usaquén, donde, desde mediados del siglo XVII, se han transmitido valores intrínsecos de la nacionalidad colombiana. En sus salones, pasillos y corredores se darán cita los principales proveedores de café en Colombia, con la idea de educarnos y hacer de nosotros, eventualmente, unos verdaderos ciudadanos del café. “Colombia es Café” será una experiencia única y memorable, donde se despertará el entusiasmo alrededor del café, con la idea de que en un futuro nos convirtamos en los embajadores internos y externos del café.

La feria contará con una área total de 3.330 metros cuadrados, donde los participantes podrán asistir a charlas y degustaciones, y luego, en una tienda temática, podrán comprar café tostado para moler en sus casas y disfrutar así de una bebida fresca y recién preparada. Se espera que asistan más de 3.000 personas, es decir, la décima parte de quienes asisten anualmente a la feria de Expovinos, del mismo grupo.

Para ayudar a mejorar el conocimiento del mundo del café, participarán 40 expertos, quienes, en 16 conferencias programadas, mejorarán el conocimiento sobre el producto y sus formas de consumo entre los asistentes.

El recinto presentará escenas tradicionales de los procesos de cultivo y elaboración del café y habrá una oferta de cafés de distintas zonas de Colombia, elaborada por expertos baristas nacionales.

En una tienda especializada, montada para la ocasión, los visitantes podrán comprar una inmensa variedad de producto, lo mismo que máquinas y accesorios para la preparación de una taza correcta de café.

Además, entre el 2 y el 5 de junio, un par de semanas más tarde, la Federación de Cafeteros será la anfitriona, en Corferias, del concurso internacional de baristas, donde representantes de los cinco continentes competirán por la elaboración del mejor espresso, el mejor capuccino y la propuesta, con base en café, más innovadora y sugestiva del mundo.

Estos dos eventos cumplirán la función de mejorar, entre los consumidores nacionales, el conocimiento de preparación de un buen café, algo que muy pocos colombianos pueden alcanzar hoy día.

La nueva proyección del café en el mercado interno debe ser apoyada por todos aquellos que, aparte de decir que producimos el “café más suave del mundo”, también podemos demostrar con hechos que sabemos elegirlo y prepararlo como ningún otro experto en el mundo.

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