Por: Columnista invitado EE

El dilema de una lesión deportiva

La reciente lesión de rodilla de uno de nuestros más destacados futbolistas induce reflexiones interesantes. Todo un país, desde el más humilde colombiano hasta nuestro presidente, se preocupan sinceramente por la salud de Falcao, pero muy especialmente por su incierta recuperación para nuestra soñada participación en Brasil.

Las lesiones deportivas hacen parte de la vida de cualquier atleta, pero sin duda hay factores bien identificados que se asocian a lesiones más graves o más frecuentes. Desconozco los detalles del reciente incidente, pero la traumatología deportiva ha permitido reducir, en cierta magnitud este preocupante fenómeno.

En algunos casos, la minoría de ellos, se trata de mala suerte o una simple casualidad. El exceso de entrenamiento, en duración o intensidad, el aporte nutricional inadecuado, los implementos o técnicas deportivas subóptimas aumentan dramáticamente la probabilidad de un accidente.
Con gran frecuencia, los rigores de la competencia a nivel profesional, dados por presiones económicas y políticas, llevan a nuestros virtuosos deportistas a desafiar los principios biológicos del entrenamiento. Se requieren músculos, corazón y hormonas entre otros factores para garantizar el óptimo desempeño.

Circunstancias tan sutiles y difíciles de controlar como la falta de un sueño reparador, la deshidratación, la fatiga por trabajo excesivo, un aporte bajo de proteínas o carbohidratos, sodio, potasio y otros nutrientes pueden predisponer a lesiones deportivas. Como en otras situaciones de la vida, por ejemplo en la aviación, sólo es posible minimizar el número y la gravedad de los accidentes con un abordaje integral, sistemático y objetivo.

Los protocolos rigurosos de prevención han mostrado resultados, tan palpables cómo el número de vidas salvadas por las multas a conductores ebrios. El deportista élite tiene derecho a un grupo técnico y médico que lo proteja y apoye a alcanzar sus metas, aun sacrificando a veces los deseos de fanáticos, directivos y empresarios que sólo ven los resultados a corto plazo y pueden arriesgar la carrera de un atleta profesional.


*  John Duperly, Especialista en Medicina Interna y Doctorado en Medicina del Deporte
www.johnduperly.com - @johnduperly

 

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