Por: Roberto J. Camacho

El empobrecimiento del Meta

Gracias a que las carreteras de nuestro país volvieron a ser transitables, se ha vivido en el Departamento una sensación importante de aumento de la actividad económica, el cual se hace visible en el incremento del flujo turístico, el  establecimiento de nuevos negocios o la valorización de las propiedades entre otras actividades. Sin embargo la observación dedicada de los indicadores económicos nos permiten concluir que antes que estar contando con un sostenido desarrollo, lo que está pasando en el Meta puede ser más un proceso de empobrecimiento.

Para empezar, teniendo como fuente cifras del gobierno departamental, la participación de nuestra economía respecto de la Nacional, se habría reducido en cerca de un 10% entre los años 2004 y 2006, lo que quiere decir que nuestra máquina productiva ha sido menos eficiente a la del resto del país al momento de obtener resultados en la gestión económica.

De otro lado, lo que se supone ha sido el fuerte de nuestra Región, es decir la actividad Agropecuaria, ha pasado de ser casi el 40% de nuestra economía en los años 70  a poco menos del 25% en nuestro tiempo, con un avance significativo de los sectores Minero que incluye petróleo y de Gobierno; sectores que si bien crean sensación de prosperidad, requieren de un gran acierto y excelente manejo a la hora de pretender construir desarrollo sostenible.

También llama la atención que antes que crecer el movimiento de pasajeros tanto del Terminal de Transportes de Villavicencio como del Aeropuerto Vanguardia, éstos pasaron de movilizar cerca de 6 millones de pasajeros en el 2003  a tener una reducción de al menos 500 mil pasajeros en el año 2006.

Los datos del Comercio Exterior tampoco parecen buenos, pues además de nuestra mínima capacidad exportadora se agrega ahora una reducción de las importaciones al pasar de U$32 millones en el año 2001  a tan solo U$8,5 en el 2006, el 30% estas corresponde a maquinaria que se supone es esencial en el incremento de nuestra capacidad productiva.

Finalmente, a este panorama se agrega la salida de dinero del Departamento evidenciada en el sector público, con la entrega de nuestros recursos para financiar proyectos en otras Regiones a través de las Fiduciarias y en el sector privado con el saqueo hecho desde las pirámides, lo cual sin duda contribuye a la desaceleración de nuestra producción.

El Meta no está progresando ni creciendo como debiera, en cambio parece que se sigue concentrando en pocas manos la riqueza que nos pertenece a todos y cuya distribución debiera ser equilibrada.

Asociación Opción Meta

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