Por: Harry Sasson

El encanto de los frutos secos

Harry Sasson inicia una nueva serie de recetas con los frutos secos como protagonistas.

Los montañistas llevan consigo durante sus expediciones una buena dosis de frutos secos, pues éstos les aportan la energía necesaria para escalar sus cumbres.

 Ellos lo saben bien: el maní, las nueces, las avellanas, las pecanas, los marañones, las macadamias, las pipas de girasol, los piñones, los pistachos, en fin, son una fuente muy saludable de energía y de grasas benéficas. Incluso, por su alto contenido de calcio, son un sustituto ideal de la leche para personas que sufren de intolerancia a la lactosa.

Son un alimento maravilloso, piedra angular de la medicina preventiva, y su sabor y textura permite utilizarlos de mil maneras en la cocina, desde la sencillez de ensaladas y pasabocas, hasta recetas considerablemente elaboradas.

A mí me encantan, y me gusta crear platos para explotar el sabor de cada uno de estos frutos. Uno de ellos es este pilaf con pistachos y pecanas con el que daremos inicio a una serie de recetas basadas en los frutos secos. Para esta preparación utilizaremos arroz basmati, una variedad de grano alargado.

 Esta receta, cuyos aromas recuerdan con claridad la cocina asiática, resultará perfecta para acompañar una carne blanca al horno, como una pierna de cerdo o unos medallones de ternera.

 

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