Por: Columnista invitado
Fútbol paradójico

El equipo más malo del mundo (y II)

Por: Juan Carlos Rodas

"Con todo lo que conozco de fútbol, más el resto de lo que aún me queda por empollarme de este campeonato, que hemos estipulado en llamar vida, alguna vez espero hallar la explicación de por qué estoy aquí, por qué te escribo, por qué nunca pasamos de cuartos de final" - Eduardo Pérez Ruiz.

Estas tres preguntas han encontrado respuestas en la literatura, en la filosofía y en el fútbol. ¿Por qué estoy aquí? La respuesta inmediata es biológica, pero, la respuesta extendida es metafísica. La metafísica aristotélica dice que la respuesta es simple: para estar con otros, para vivir con otros de manera ética. Respuesta incompleta a la que le falta fútbol y literatura. ¿Por qué te escribo? La respuesta inmediata es artificial, pero, la respuesta extendida es metafórica. La metáfora dice que te escribo porque te amo, porque tus labios son escritura y esa escritura exige respuestas. También, puede ser, que te escriba porque te odio, porque tus besos con sabor a durazno son compartidos por labios que no son los míos. Por eso te escribo. ¿Por qué nunca pasamos de cuartos de final? La respuesta inmediata es que somos el equipo más malo del mundo y, por ende, estamos preparados para la derrota. Entrenamos para perder. Esta respuesta la pueden dar los equipos que a través de la historia del fútbol mundial han dejado sus rastros en marcadores tan abultados que se confunden con partidos de basquetbol o de balonmano.

Esos equipos son reales y están en alguna liga asociada con la FIFA. Sus nombres son extraños para algunos, pero muy normalitos para sus hinchas fieles, quienes, como se ha dicho, son capaces de cambiar de nacionalidad, de amigos, de esposa o esposo, pero no de color de equipo pues es considerado traición a uno mismo. El listado de estos equipos puede dar pistas: Colibríes de Cuernavaca, Ajaccio de Francia, San Marino. Pero aparecen otros con historias similares: el Deportivo Brasil de Putaendo, de Chile, por ejemplo, disputó una final del peor equipo entre los peores contra el Tricolor de Paine. ¿Resultado final? Empate a cero goles. Y, para poner el moño de las paradojas, existe un equipo en Brasil, ¡en Brasil!, que se llama Ibis Sport Club y su misión es perder y tiene el título del “Pior time do mundo”, que aparece en su página web con el orgullo que solo les corresponde a los ganadores. La historia de este equipo dice que celebra su aniversario todos los 15 de noviembre. Nunca ha ganado, esa es su misión. Tengo noticias de unas vueltas ciclísticas en las que se premiaba al primero y al último, como si ambos fueran ganadores, y también hay premiación para el último en el cine y se premia al peor libro del mundo, a la peor investigación y así sucesivamente. ¿Será que los últimos sí son los primeros? Los equipos más malos del mundo tienen el reconocimiento que no tienen los de mitad de tabla.

 

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