Por: Columnista invitado

El error de ignorar a Palestina

La eventual posición de algunos latinoamericanos (Colombia, Guatemala y Panamá) de no apoyar el reconocimiento de Palestina en el seno de las Naciones Unidas, bien sea por la vía de la abstención o votando en contra, constituye un grueso error.

 No sólo porque se aparte del consenso latinoamericano, sino porque desconoce una tradición continental de apego a los instrumentos del derecho internacional. La posición de Colombia, sin duda, soslaya la vocación que la llevó a abstenerse de la Resolución 181 de 1947 de la Asamblea General de Naciones Unidas que creó a Israel, porque dicha partición no era justa con la población árabe.

Ahora bien, los errores en esta materia vienen del gobierno pasado. En ese, Colombia asumió posturas en política exterior que han significado un atraso en su proyección global y han revelado provincialismo al leer a Oriente Medio. El apoyo a la intervención de Estados Unidos en Irak se justificó en su momento, en que era una forma de corroborar la amistad con Washington y de afirmar el compromiso en la guerra contra el terrorismo. No obstante, Brasil, Chile y México se opusieron vehementemente a ella y aún conservan buenas relaciones con Estados Unidos y distan de ser considerados como promotores del terrorismo.

Recientemente Colombia siguió desnudando contradicciones en política exterior, concretamente, frente al del reconocimiento de algunas naciones. Una de las razones aludidas por el actual gobierno para abstenerse de reconocer a Palestina es que se trataría de una salida unilateral, ya que no se cuenta con la aprobación de Tel Aviv. La Cancillería insiste en que dicho reconocimiento debe ser el punto de llegada de un proceso de paz. De ser así, ¿por qué Colombia apoyó la independencia de Kosovo, que no contó con el acompañamiento de Serbia ni fue el resultado de un proceso de negociación?

Existe un compromiso por parte de aquellos que reconocen a Palestina respecto de un proceso de paz sostenible. No obstante, lo que ignorarían Colombia, Guatemala y Panamá es lo siguiente: dicho reconocimiento contribuye a una eventual negociación porque se excluye automáticamente a Hamás (lo que incluso está dentro de los intereses de Israel) y que no existe negociación viable si una de las partes no tiene unidad de mando. Dotar a Palestina de dicha posibilidad es imprescindible para el proceso, ojalá estas naciones, incluida Colombia, tengan ello en cuenta.

 

 

Mauricio Jaramillo Jassir* Profesor de Relaciones Internacionales de la U. del Rosario y miembro del Centro Colombiano de Estudios Árabes.

 

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