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hace 12 horas
Por: Juan Carlos Gómez

El feudalismo predial

Muy pocos lo recuerdan. Hace quince años, muchos bogotanos voluntariamente aceptaban pagar el 10% adicional de los impuestos distritales a su cargo.

Hoy nadie lo hace, lo cual es una evidencia del nivel de repudio frente al vertiginoso deterioro de la ciudad y del convencimiento de que no se recibe nada a cambio de la pesada carga tributaria; más bien somos víctimas de un despojo, como en las épocas del feudalismo.

El enfrentamiento entre el alcalde y el Concejo Distrital durante esta administración dejará secuelas que la ciudad pagará por décadas. Entre otros muchos efectos está el de que nunca se llevó a cabo una reforma tributaria en función del beneficio social. El resultado es el inequitativo panorama del impuesto predial, cuyas víctimas no son “los ricos” contra los que Petro gobierna, sino sobre todo la población de estrato 1. Se ha debido distinguir entre predios como fuente de riqueza y predios que son el simple derecho a tener una vivienda digna.

Cual felinos que se lamen sus bigotes después de devorar sus presas, las arcas distritales se regodearan con los $2 billones provenientes del impuesto predial de 2015. Poco importa que buena parte de esa suma sea a costa del esfuerzo de familias humildes que se endeudaron a tasas de usura para no perder su inmueble, seguramente su único bien en este mundo.

Sería menos grave si ese dinero producto del predial estuviera destinado a reconvertir la ciudad para volverla de veras incluyente y productiva. Infortunadamente no es así, lo cual es una seria amenaza para la convivencia y la seguridad en esta ciudad que puede ser una bomba de tiempo.

La actual administración distrital, pensando en vidas futuras, replicó el modelo nacional asistencial —con el fin de aumentar la clientela, como en la antigua Roma—, el cual es insostenible en esta época de vacas flacas y de frenazo económico que empieza a vivir el país.

Lo que sucede con Bogotá amerita un profundo estudio sociológico. Es inexplicable que esta ciudad tan emprendedora y llena de riqueza cultural tenga tal tendencia a la autodestrucción a la hora de elegir a sus gobernantes, incluido el Concejo Distrital, por supuesto.

@jcgomez_j

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