Por: Ernesto Macías Tovar

El Fiscal desbocado

Escuchar al fiscal General Eduardo Montealegre afirmar que 'no existen condenas por crímenes de lesa humanidad en contra de los del secretariado', no solo produce "ira e intenso dolor", sino vergüenza nacional.

Cuando el presidente Santos ternó a la dirigente samperista Vivian Morales como candidata a la Fiscalía el país político ya sabía qué ocurriría si ella fuese escogida, como en efecto ocurrió. La señora Morales veía en el rostro de quienes consideraba sus adversarios políticos a “delincuentes de cuello blanco” y nunca vio a los verdaderos malhechores, razón por la cual la Fiscalía ha tenido que reversar varias de sus actuaciones y “tumbar” muchos testigos falsos presuntamente fabricados en su administración. Fue tanto el daño causado por ella a la Fiscalía que la sola designación de Montealegre parecía una redención; sin embargo, la dicha duró muy poco. Y aunque Montealegre no le ha “metido la mano” a los procesos como tal, al nuevo orientador del organismo más importante en materia de investigación penal se le ha ido la lengua en más de una ocasión. El Fiscal, por andar impulsando la negociación del Gobierno las Farc, cosa que no le compete, le está causando un grave daño al país.

Primero dijo que muchos de los intentos de diálogos de paz en Colombia se han visto afectados por lo que él, al igual que su mentor el presidente Santos, llamó "la mano negra de la extrema derecha”, en un hecho deplorable e irresponsable porque un fiscal General no debe opinar en esos términos ni, tampoco, en abstracto. Después, ya metido en el impulso de las negociaciones de La Habana, afirmó que prefería ver a Timochenko y a sus secuaces en el Congreso que disparando en el monte; en este caso, así se trate de una posición personal o por algún interés político, la investidura y ética que debe mantener incólumes el Fiscal, no se lo permiten. Pero, no satisfecho con lo anterior, Montealegre se dirigió a los Medios de comunicación desde de la marcha que el mismo Gobierno denunció haber sido financiada por las Farc y que la Fiscalía no ha investigado, y aseguró que los terroristas que están en Cuba no tienen condenas por crímenes de lesa humanidad, insinuando que podrán ser objeto de elección popular y llegar al Congreso. Posteriormente, cual político de barrio, el Fiscal atacó al Procurador y lo desafió a un “duelo” público. Y, también, desde Medellín, en compañía del ministro del Interior, le embistió a la “ley de verdad, justicia y reparación” del anterior gobierno, la cual el propio Montealegre había defendido.

El Fiscal, por encima de cualquier otro ciudadano, debe saber que un acuerdo con terroristas tiene que partir del sometimiento a la justicia, así haya rebaja de penas. Y debe saber que en el caso de las Farc hay varias condenas luego no podrán ser elegidos porque la Constitución lo prohíbe. Y que han cometido (El Nogal, diputados del Valle y muchísimos crímenes más) delitos de lesa humanidad. Sin embargo, las afirmaciones desbocadas del Fiscal han enrarecido el ambiente y, lo peor, han erosionado aún más la credibilidad de la Fiscalía.

@emaciastovar

 

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