Por: Juan Carlos Gómez

El Frankenstein de las comunicaciones

Por fin se radicó la semana pasada en el Congreso de la República el proyecto de ley del Gobierno sobre televisión y radiodifusión sonora.

Llama la atención que se haya demorado tanto su presentación y que se haga precisamente ahora cuando el país está por sumirse en modo electoral y el Gobierno entra en la recta final. Sin embargo, no hay que preocuparse; si el proyecto no toma vuelo, no pasa nada. O mejor, pasará lo mismo que pasa hoy en día: se seguirá postergando la solución a los problemas más críticos que aquejan al sector audiovisual y a la radiodifusión en Colombia. Pero es que en todo caso no se van a solucionar, aun si el proyecto se convirtiera en ley.

La primera novedad es la creación de la Comisión de Comunicaciones, órgano que resultará de la transformación de la actual Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC). La CRC históricamente ha tenido gran prestigio gracias a sus calidades, pero precisamente ese puede ser su karma. Esta entidad en sus orígenes estaba dedicada a las telecomunicaciones y a lo largo de los años se le han ido agregando otras industrias, como la televisión y los servicios postales, sin que se la haya dotado bien del personal, instrumentos y recursos necesarios para una tarea de tal envergadura.

Según el proyecto, esa megacomisión de Comunicaciones –a la que se le sumaría el servicio de radiodifusión– no formará parte de la rama ejecutiva, lo cual plantea serias dudas de constitucionalidad. ¿Será que con esa rueda suelta revivirá la desaparecida Comisión Nacional de Televisión? Cuidado con ir a crear un Frankenstein.

Su órgano directivo se llamará Junta de Comisionados y tendrá cinco miembros: dos nombrados por el presidente de la República y tres por la sociedad civil, los cuales serán seleccionados por las universidades. Si se tiene en cuenta que los comisionados tendrían un período fijo de seis años, se le estaría entregando al próximo gobierno un cheque en blanco, razón de más para no augurarle mucho futuro al proyecto en la actual coyuntura política.

En fin, al proyecto le falta y le sobra demasiado. Ya habrá tiempo de analizarlo.

@jcgomez_j

 

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