Por: Armando Montenegro

El Grupo de Estudios

QUIENES ESTUDIAN LOS ANTECEdentes de las personas que manejan la política económica, seguramente se han preguntado lo que tienen en común Juan Carlos Echeverry, Hernando José Gómez, Roberto Steiner y Sergio Clavijo.

El Ministro de Hacienda, el director del DNP y las cabezas de los dos think tanks más prestigiosos de Colombia hicieron parte del Grupo de Estudios Especiales del Banco de la República (GEE) en los años ochenta. Todos ellos, después de realizar estudios de pregrado en la Universidad de los Andes, trabajaron durante algún tiempo en el GEE, realizaron estudios doctorales en universidades de Estados Unidos apoyados con becas del Banco de la República y volvieron al mismo GEE, donde realizaron varias investigaciones y participaron en las discusiones de la política económica.

El Grupo de Estudios Especiales fue una unidad peculiar, formalmente adscrita al Departamento de Investigaciones Económicas, pero que, en la práctica, con bastante libertad de horarios y disciplina laboral, realizó diversas tareas prácticas encomendadas directamente por el subgerente técnico, Francisco Ortega, y en ocasiones por el gerente general de la entidad.

Aunque el GEE ya existía, de alguna manera, en los años setenta, sólo adquirió espíritu de cuerpo a partir de 1980, cuando fue dirigido por Juan Carlos Jaramillo. En esos años, el GEE fundó la revista Ensayos de Política Económica, donde se publicaron algunos de sus trabajos más importantes. Más adelante, en los noventa, el GEE desapareció; se transformó en una organización más académica, vinculada formalmente al Departamento de Investigaciones Económicas, más alejada de las discusiones prácticas de política económica (en la actualidad, el equipo de investigadores del Banco exhibe una altísima calidad y produce una serie de trabajos muy importantes para la economía colombiana).

Echeverry, Gómez, Steiner y Clavijo, como todos los demás miembros del Grupo de Estudios (entre ellos el ex ministro Alberto Carrasquilla), por distintas razones, salieron del Banco de la República antes de mediados de los años noventa y continuaron sus exitosas carreras profesionales en distintos lugares del país y del exterior.

El foco de los trabajos del GEE fue el desarrollo del sector financiero, la política monetaria y el impacto del desequilibrio fiscal. Todos sus escritos estuvieron directamente relacionados con las grandes discusiones sobre la política económica de los años ochenta. A pesar de su orientación práctica y empírica, por la formación y el interés de sus economistas, estas investigaciones siguieron los lineamientos de la economía monetaria y financiera que se consideraba moderna en aquellos años.

En materia de formación de tecnócratas, el DNP y Fedesarrollo mantienen una trayectoria parecida a la que tuvo el GEE. El DNP recibe profesionales recién graduados; su programa de becas le permite enviarlos a realizar maestrías y doctorados en el exterior y, más adelante, los vuelve a vincular a sus cargos directivos (así se formaron en el pasado expertos en la planeación del sector de transporte, un asunto olvidado en años recientes). Fedesarrollo realiza una labor semejante. Sus investigadores, después de hacer estudios doctorales, se reincorporan a la institución, pasan a posiciones destacadas del sector público y, con frecuencia, regresan a Fedesarrollo.

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