Por: Ernesto Macías Tovar

El heredero mayor

El discurso del presidente Santos en la instalación de sesiones del Congreso, pareció el de un delirante ilusionista o de un afanoso candidato presidencial, más no el de un gobernante que lleva dos años en el poder.

Comenzó diciendo que la ‘Prosperidad para Todos’ es un puerto en la mira de su gobierno, con tres metas: “más empleo, menos pobreza y más seguridad”. Es decir, más promesas. Y con una serie de frases vacías propias de su estilo distractor y excesivos elogios al Congreso, al mismo que días atrás sacrificó ante la opinión, hizo el inventario de la herencia recibida; eso sí, sin inmutarse al mostrarla como fruto de su gestión.

Sin dar razones ni cifras dijo que la economía está creciendo por encima del promedio mundial, mientras los analistas afirman que se desaceleró. Se vanagloria de la inversión extranjera, sin reconocer que es otro resultado del viento de cola de la “seguridad democrática”.

En infraestructura, después de dos años totalmente perdidos por culpa del ineficiente ministro que tuvo en Transporte, aparte de los proyectos que mencionó en el discurso que son los mismos que dejó el anterior gobierno, incluyendo las grandes concesiones que tanto criticó, Santos no tiene nada para mostrar. Y anunció la entrega del nuevo aeropuerto ElDorado, al que solo pondrá la placa de inauguración. Por supuesto, en el resto de su mandato adjudicará todas las obras que encontró listas hace dos años.

Del sector agropecuario poco habló porque el panorama es desolador. Solo pudo mencionar la entrega de algunos títulos de tierras a campesinos que son poseedores desde el anterior gobierno. Y, no se refirió a las duras críticas que ha recibido en el Congreso y de los gremios porque el agro no tiene norte ni políticas de sector.

Destacó como gran logro la reforma al régimen de regalías y puso como ejemplo las proyecciones del gobernador de Córdoba; pero son los mismos mandatarios de entidades territorios quienes se quejan porque el ministro de Hacienda les “amarró” el dinero. Es decir, además de haber despojado a unos e ilusionado a otros, no les giran sus propios recursos.

Tal vez en lo único que Santos puede mostrar resultados propios es en la creación de empleo: recordemos que a diciembre de 2011 había creado 11 mil nuevos puestos públicos. En los demás sectores menciona las cifras del balance que heredó. En Salud, por ejemplo, asegura que entregó más de $7 billones a los hospitales pero estos dicen que no han recibido ese dinero; y no acepta que en sus manos colapsó el sistema. En vivienda exhibe como soluciones las peticiones de subsidios recibidas En Familias en Acción muestra las mismas cifras que recibió; y a los demás programas sociales solo les cambió el nombre.

Muchos dicen que Juan Manuel Santos siempre ha vivido de las herencias. Y sin inmiscuirnos en su patrimonio familiar, sí podemos afirmar que llegó al periodismo gracias al legado de sus mayores y al periódico de su familia; que pasó por varios ministerios gracias al apellido que heredó; que la Presidencia la heredó de un legado político; y que su administración hoy solo tiene para mostrar la gestión heredada del anterior gobierno.

@emaciastovar  

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