Por: Cartas de los lectores

El Incoder y Cauca

He leído con preocupación la columna de Manuel Prado (Siriri) publicada el viernes en El Espectador.

Me preocupa la ligereza con que se aborda un tema tan delicado como es el de la tierra en el Cauca, que históricamente ha sido fuente de conflictos sociales, de enfrentamientos entre grupos de la sociedad caucana y que en ocasiones ha desembocado en violencia. Plantea que el Incoder está, de manera inconsulta e irrespetuosa con las realidades de esa región, tomando decisiones que sólo servirían para alejar cualquier posibilidad de reconciliación y de convivencia democrática. Me preocupa que el columnista, sin análisis previo y tomando como ciertas afirmaciones que algunos han hecho sobre los planteamientos del Instituto, relacionados con la ejecución de decisiones tomadas en períodos anteriores y que en la reunión del Acuerdo para la Prosperidad realizada en Popayán en agosto del año anterior fueron renovadas como compromisos del Gobierno. Concretamente, quiero referirme a las compras de tierras para las comunidades indígenas. Ante todo debemos aclarar que dichas comunidades poseen y habitan en el Cauca aproximadamente 74 mil hectáreas a las que ascendieron desde años atrás. En mayo del 2010 el saliente gobierno se comprometió a adquirir 8 mil hectáreas adicionales, para lo cual incluyó en el presupuesto del 2011 aproximadamente $15 mil millones. Y se acordó que el Gobierno debía reconocer la realidad de las familias de pequeños y medianos productores que por los procesos de tomas de tierras por los indígenas perdieron cerca de 6.300 hectáreas. Esas tierras que hoy poseen las comunidades como propiedades colectivas deben ser legalizadas bajo la figura de los resguardos indígenas. Para hacerlo se está en el proceso de realizar los estudios previos. Sólo entonces, aquellos que cumplan con las condiciones legales serán presentados al Consejo Directivo del Incoder para su aprobación. Debe quedar claro que compras nuevas sólo son 3.270 hectáreas. No es cierto que se trate ahora de comprar 74 mil hectáreas para nuevos resguardos. Estos son compromisos legales que este gobierno va a honrar y que bajo ningún punto de vista pueden ser interpretados, según el columnista, como motivos que agudicen los conflictos sociales. En el del Cauca, con la presidencia del gobernador, se adelantarán los análisis que conducirán al plan de acción para el desarrollo rural del Cauca. El llamado Plan Cauca convertido en ese plan de acción es un compromiso que habremos de hacer realidad con la participación de las fuerzas regionales. Lo anterior es bien distinto de lo planteado por el señor Prado en su desafortunada columna.

Juan Manuel Ospina. Gerente General, Incoder. Bogotá.

Fe de erratas

Rectificamos que las marionetas que son presentadas los fines de semana en el teatro de la calle 61ª N 14-58, son de Jaime Manzur. Funciones: sábados 3:30 y domingos 11:00 a.m.

Buscar columnista

Últimas Columnas de Cartas de los lectores

Dos cartas de los lectores

Dos cartas de los lectores

Dos cartas de los lectores