Por: Columnista invitado

El injusto fútbol

Es difícil de explicar el fútbol cuando se habla desde el resultado.

México quería hacer historia y fue construyendo una victoria con orden, paciencia e inteligencia, pero el deporte tiene esas variables que permiten a los competidores aprovechar sus momentos, y fue ahí donde Holanda supo sacar la ventaja.

Esta vez el fútbol castigó a México y a su entrenador, porque es él quien maneja las voluntades del equipo: si se saca un delantero por un defensor, se le está transmitiendo al grupo que defienda, y si se saca un defensa y se mete un delantero, se le transmite que ataque.

En el fútbol no hay verdades absolutas y nunca se debe resignar la posibilidad de atacar y de sostener la pelota cuando se está ganando. Ceder la posesión del balón hace que el rival se instale en el campo contrario y así el partido se convierte en una resistencia. Puede salir bien, como le salió a Colombia después del 2-0 frente a Uruguay, pero a México no le funcionó.

A pesar del buen partido que estaba jugando México, Holanda supo fructificar sus buenos momentos con eficacia y precisión, superando la adversidad que tenía durante el partido. Primero, empatando un encuentro que se le mostraba adverso; luego, aprovechando el golpe anímico. Eso es el fútbol, un deporte en el que cuentan los estados de ánimo.

El empate logró que Holanda tuviera un oxígeno y le dio la sensación de que podía remontar el resultado, tal como ya lo había hecho antes en este Mundial. Consiguió sobreponerse a la adversidad gracias a las capacidades e individualidades que tiene con Robben, quien en el último minuto hizo la pausa y enganchó haciendo que Márquez le cometiera la falta.

Esas individualidades desequilibran y ayudan a resolver lo que en conjunto no se puede. De esta manera, Holanda logró llevarse el partido con la gran capacidad de un solo jugador. Después, Huntelaar concretó desde el punto del penal para que los holandeses consiguieran su pase a cuartos de final.

El fútbol no conoce de justicias ni de merecimientos, el fútbol es eficacia, es concretar goles y aprovechar momentos favorables. Por eso ganó Holanda, porque tuvo la capacidad de aprovechar ese par de lapsos para quedarse con una victoria en la que no se analiza la justicia.

 

 *GUSTAVO ALFARO

 

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