Por: Ana Milena Muñoz de Gaviria
Horizontes

El interés general debe primar sobre el interés particular

283.366 personas han sido afectadas en los primeros 12 días de la huelga de pilotos de Avianca afiliados a ACDAC y, como van las cosas, serán más de 300.000 personas.

El transporte aéreo se convierte en un servicio esencial para la ciudadanía y en la huelga el interés particular se interpone al interés general. Y es que, si bien los trabajadores tienen derechos, la huelga de 730 pilotos ha paralizado más de la mitad de la operación aérea y está alterando el orden y la economía, especialmente de aquellos sectores relacionadas con el turismo como las agencias de viajes, hoteles, restaurante y comercio.

Avianca y gran parte de la ciudadanía consideran los pedidos exagerados, como son 30 días hábiles de vacaciones; 28 por ciento de incremento salarial en tres años, en primas, viáticos, auxilios e incentivos; reducción en las horas de vuelo y días de trabajo, extensión de la licencia de maternidad a seis meses; plan de telefonía móvil con subsidio para la compra del dispositivo y tiquetes ilimitados en disponibilidad, entre otros. Los pilotos tienen derechos, pero sus pedidos deben ser razonables.

Y en este sentido, el Gobierno y el Ministerio de Trabajo, queriendo respetar un derecho fundamental y considerando el servicio público aéreo como esencial, han mediado en el diálogo y ante la imposibilidad de un acuerdo como última alternativa han convocado a un Tribunal de Arbitramiento, lo que ha alejado más la solución ya que los pilotos han rechazado la medida, que consideraron ilegal, pues al citar el arbitramento deben volver a su sitio de trabajo.

Se buscan soluciones para la operación. Los pilotos han criticado la autorización de la Aerocivil para la contratación por tres meses de otros pilotos, aun extranjeros, para tratar de normalizar la operación. La necesidad de movilización viene afectando igualmente el bolsillo de aquellos colombianos que se ven obligados a viajar por cuestiones laborales o de emergencia con los altos precios de los tiquetes de las aerolíneas que aprovechan el momento y la falta de competencia.

Basados en un derecho fundamental, Avianca presentó una demanda de ilegalidad que fue aceptada por el Tribunal Superior de Distrito Judicial de Bogotá que debe ser resuelta pronto.

El problema rebasa las partes y es de interés nacional. Parlamentarios como David Barguil han propuesto una Ley de Seguridad de Interior del Estado, tomando como base una ley chilena en la que servicios esenciales y funcionales para los ciudadanos no pueden paralizarse y se castiga penal y económicamente a quienes incumplan o amanecen con causar daño. Buscan una medida general. La necesidad de una solución es eminente, pero ojalá el interés general prime sobre el particular.

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