Por: Ana Milena Muñoz de Gaviria

El internet nadie lo puede frenar

NADIE DISCUTE EL PODER DEL INternet y de los internautas en el mundo. El internet ha abierto las fronteras, y el mundo es otro.

Este  hace parte de la vida cotidiana de la mayoría de seres humanos al convertirse en  la forma más natural de expresión y comunicación.  En París  se llevo a cabo la cumbre e-G8 como preámbulo de la cumbre de mandatarios del G8, que abrió  Sarkozy  diciendo: “El internet nadie lo puede frenar”, y se ha comprometido a presentar las conclusiones que  de ahí resulten.

Allí se analizaron los beneficios  y problemas  al igual que los usos a favor de la humanidad, como la salud, y la necesidad de potencializarlo en la educación. En cuanto a los beneficios es claro que  el mundo hoy es más pequeño, ha creado importantes redes sociales, es una forma de libertad de expresión e igualmente de control ciudadano, tal como sucedió recientemente en las movilizaciones del mundo árabe para acabar con gobiernos no democráticos o, de igual manera, como sucedió aquí en Colombia con la movilización  contra el secuestro. Sin embargo, también ha producido preocupaciones por el mal uso de la tecnología   en algunos casos, por  vulnerar  derechos fundamentales, como  el uso de la  pornografía infantil ,  por  el ciberterrorismo o  por violar los derechos de autor con  la piratería. Por último, existe un miedo a esos nuevos  monopolios.

Todos estos aspectos  justifican la postura del Primer Ministro francés al reclamar  una mayor intervención reguladora que traspase lo local a lo global,  no obstante que la situación es mas compleja, ya que la  tecnología va más rápido que la legislación y que los gobiernos, como lo dijo Eric Schmidt (Google),  quien a su vez planteó que la solución debe provenir  de la misma tecnología.

Esta será una larga discusión, pero esta reunión será un importante referente no sólo por los participantes sino por sus reflexiones. La más destacada fue la de Rupert Murdoch al decir que el mayor desafío del internet es la educación, pues mientras el mundo se ha transformado a través del internet, las escuelas siguen en el pasado y cada vez más debe haber mejores productos educativos al acceso de todos. Cursos de idiomas y de ciencias deberían ser estimulados.

Y es ahí donde los gobiernos deberían hacer el mayor esfuerzo. Si el internet no podrá frenarse y será parte de todos, debemos usarlo en función de un bien común más grande y global, y  hacer que  llegue a las escuelas y sea utilizado para un propósito  que haga disminuir las brechas y las desigualdades. Y está aquí el mayor reto de los gobiernos: darle un mejor uso.

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