Por: Cartas de los lectores

El José Elías Melo que conocemos

El país con razón está indignado con tantos escándalos de corrupción. Uno de los peores ha sido el de la empresa criminal montada por los dueños de Odebrecht para corromper a lo largo y ancho de América Latina. Algunos de los comprometidos procuran extender su responsabilidad a otras personas. Una de las víctimas de esta situación ha sido José Elías Melo, funcionario de larga y limpia trayectoria en el sector público y en el privado. Desafortunadamente para él y quienes lo conocemos, ya media imputación de cargos en la Fiscalía y ha sido condenado en los medios de comunicación. La prensa lo ha caricaturizado como un banquero consentido e inescrupuloso de la élite, y la presunción de inocencia a la que tiene derecho todo colombiano le ha sido negada.

El José Elías Melo que conocemos hace 30 años no tiene nada que ver con esta caricatura mediática. Proveniente de una familia modesta, se graduó con honores de la Universidad Javeriana. En el gobierno del presidente Barco ya era secretario de la entonces Junta Monetaria y se convirtió en el asesor indispensable de varios ministros de Hacienda. Discreto, diligente y muy inteligente, se ha caracterizado además por su férrea fe religiosa y un compás moral y ético que siempre han guiado sus actuaciones. Sin queja alguna a través de sus cargos en la vida pública de viceministro de Hacienda, superintendente bancario, presidente del Banco del Estado y ministro de Trabajo, en todos ellos dejó buen nombre de funcionario eficiente y recto. Esa misma fama de éxito y probidad lo acompañó en su vida privada como presidente de Megabanco y, así lo creemos, como presidente de Corficolombiana. Los que lo conocemos lo admiramos como trabajador y lo apreciamos como ser humano. Su récord es de más de 30 años de carrera sin tacha, sin sanciones ni quejas de sus superiores o subalternos.

No obstante, José Elías Melo enfrenta hoy uno de los retos más difíciles de su vida. En medio de una crisis de corrupción del país sin precedentes es acusado por los principales funcionarios de Oderbrecht en Colombia, miembros del grupo ejecutivo que corrompió a un buen número de gobiernos de América Latina. Él no admite esta acusación, con argumentos sólidos que deben ser seriamente analizados y considerados en el marco del proceso que cursa en la Fiscalía. Nosotros pedimos a la opinión pública y a la administración de justicia que le den el tratamiento al que tiene derecho todo colombiano: la presunción de inocencia mientras termina el juicio. Esperamos que, si se respetan debidamente los derechos a la libertad y a la defensa, la justicia podrá tomar la decisión que corresponda y confiamos en que encontrará inocente a José Elías.

Luis Fernando Alarcón, Marta Álvarez, Fernán Bejarano. Carlos Caballero, Alberto Calderón, Alberto Carrasquilla, María Mercedes Cuéllar, Antonio Hernández Gamarra. Gerardo Hernández. Rudolf Hommes, Salomón Kalmanovitz, Hugo Palacios Mejia, Óscar Marulanda, Armando Montenegro, Gustavo Moreno, Pedro Nel Ospina, Luis Fernando Ramírez, Rafael Rivas, Noemí Sanín Posada, Andrés Valencia, Bernardo Vargas.

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