Por: Marcos Peckel

El lánguido final del Foro

Posiblemente las intenciones fueron buenas en su momento hace 25 años cuando nacía “el foro” en la ciudad de São Paulo, aunque la presencia del gobierno de Cuba ya presagiaba lo que vendría. Se creaba un escenario que congrega movimientos de izquierda de las Américas, entre cuyos miembros se contaban, en la década pasada, varios jefes de Estado, siendo los mayores protagonistas Luiz Inácio Lula da Silva, su fundador, y Hugo Rafael Chávez Frías.

A pesar de que se ha evitado ventilarlas, han sido evidentes las diferencias dentro del foro entre la izquierda democrática, representada, entre otros, por el Partido de los Trabajadores (Brasil), la Concertación (Chile) y el Frente Amplio (Uruguay), y la izquierda autoritaria antidemocrática de Chávez, Ortega y Castro.

En 1961 se fundaba el Movimiento de los No Alineados, iniciativa de los mandatarios de Yugoeslavia, India y Egipto que promovían la independencia de sus países de los bloques dominantes en la Guerra Fría. Sin embargo, pocos años después el NOAL terminó al servicio del comunismo cubano y de la Unión Soviética. Camino similar ha seguido el foro, propiedad de las fuerzas promotoras del totalitarismo y la tiranía, siempre y cuando exhiban un “manto de izquierda”.

El maniqueísmo se ha convertido en la filosofía básica esencial del Foro de São Paulo. Las trasnochadas y refritas declaraciones y consignas “contra el imperialismo yanqui” contrastan con la total connivencia con la enajenación de los recursos nacionales a China, Cuba o Rusia. Demonizar a Israel es tarjeta de presentación del foro, pues no podía evitar caer en semejante tentación, mientras que el sátrapa genocida de Siria y oprobiosos regímenes en materia de derechos humanos y respeto a las libertades, como Irán y Corea del Norte, se cuentan entre sus “amigos”. Postura ambigua mantiene el foro frente al terrorismo, dependiendo de quiénes son los muertos, no los perpetradores.

En materia económica y social más allá de inocuas consignas, el foro no propone nada, pues entre sus encumbrados miembros hay beneficiarios del capitalismo salvaje como Ortega o del saqueo estatal como Maduro. Solo lugares comunes que bien pueden ser reivindicados por cualquiera.

El recién concluido congreso en Caracas tocó fondo y desenmascaró la real faz del foro. Defensa incondicional de la tiranía de Maduro a expensas de los millones de venezolanos que este ha sumido en la miseria. Apoyo a las pretensiones reeleccionistas de Evo a pesar de haber sido derrotadas en un referendo popular. Rechazo a la justicia cuando esta no le es favorable, como el caso de Lula. Glorificación a los prófugos narcotraficantes guerrilleros que han violado el Acuerdo de Paz colombiano. Desprecio por Michelle Bachelet, exmiembro de foro, por su crudo informe sobre la catástrofe de los derechos humanos en Venezuela. Desdén por las libertades individuales, la libertad de expresión y la democracia. Lánguido final.

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2019-07-30T21:00:00-05:00

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El lánguido final del Foro

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