Por: Hernando Roa Suárez
Construir democracia

El liderazgo político democrático: actividades sustantivas

Hacer no es agitarse; es realizar lo difícil. Emmanuel Mounier

Después de reflexionar en torno a la importancia del liderazgo político en nuestros días y de presentar cualidades básicas, hoy me permito a poner en consideración del lector, un conjunto de actividades que el líder político debe estar en capacidad de desempeñar para el cumplimiento de su labor histórica. Cada una de ellas, irá acompañada de ejemplos específicos de líderes que las practicaron eficazmente. Veámoslas.

1. Elaborar un proyecto histórico viable, trazando planes, programas y proyectos para ser ejecutados en el corto, mediano y largo plazo, revisando periódicamente su cumplimiento.

Después de la dramática y trágica experiencia de la segunda guerra mundial, Alemania quedó asolada por la derrota infringida por los Aliados. Sin embargo, el equipo de nuevos líderes políticos (Adenauer, Erhard, Röpke...) muy bien preparados y asesorados, se dieron a la tarea de elaborar un plan gubernamental gradual que permitiera el renacer democrático, económico, social, cultural y ambiental de su gran país. Los planes elaborados, respaldados por la inteligencia, disciplina y constancia del pueblo alemán, demostraron históricamente la gran utilidad de practicar la continuidad en la implementación flexible de las políticas públicas,  en diversos periodos de gobierno.

2. Conformar un equipo de asesores y colaboradores altamente calificados; con actitud de diálogo y manejo de la negociación y concertación horizontal y vertical, organizados democráticamente y comprometidos con el ideario y proyecto que se desea cristalizar (John F. Kennedy).

Es sabido que la campaña que lo llevó al triunfo para la Presidencia fue acompañada por un grupo significativo de intelectuales, tratadistas y profesionales altamente capacitados en el arte de gobernar. Desde su discurso de posesión y el manejo de las cruciales circunstancias de Bahía Cochinos, hasta su responsabilidad como primera potencia mundial, se pudo notar el gran papel que sectores de la intelligentzia, especialmente de Harvard, desempeñaron en su gestión. Dentro de ellos se destacaron: J. K. Galbraith, W.W. Rostow, R. Kennedy, T. C. Sorensen, A. M. Schlesinger y M. Taylor.

3. Investigar y reflexionar sobre el terreno, en torno a las condiciones reales en que vive la mayoría de la población (Jorge Eliécer Gaitán).

Desde los claustros universitarios comenzó a ejercer su vocación en defensa de los más desprotegidos. Su sólida formación, inteligencia, trabajo académico y vocación, le permitieron interpretar acertadamente las necesidades nacionales e internacionales, y compenetrarse con los sectores más pobres de la población. A ellos interpretó y sirvió; y con ellos se comprometió históricamente.

4. Proponer estrategias que viabilicen el desarrollo sostenible del país (Ricardo Lagos).

En su campaña por la Presidencia de la República de Chile, fue diáfana su posición frente al modelo económico neoliberal. En diversas intervenciones –no sólo en Chile-  sostuvo la conveniencia de plasmar un proceso de desarrollo que, sin sacrificar las generaciones presentes y futuras, respondiera las necesidades de la mayoría de la población, protegiera los recursos naturales e impulsara una sociedad más justa e igualitaria.

5. Establecer relaciones permanentes con los avances de la vida universitaria y, especialmente, con los logros alcanzados por la ciencia, la tecnología, el arte, la cultura y la innovación, con competencia para construir y replantear saberes a partir de la práctica (J. F. Kennedy).

Sabemos que el siglo XXI es el siglo del conocimiento. Observemos que ya desde 1970 un latinoamericano reconocido internacionalmente (Celso Furtado) sostenía que la nueva división internacional era entre productores y consumidores de ciencia y tecnología. Si analizamos las grandes políticas llevadas a cabo durante el gobierno del presidente Kennedy, en su competencia con la URSS, fue diáfano el papel que le otorgó al desarrollo de la variable científico-tecnológica, para afianzar a los EE. UU como la primera potencia mundial y competir exitosamente con la URSS, en la carrera por la conquista del espacio.

6. Cultivar, mediante la investigación y su práctica asidua, el manejo de los medios de comunicación y en particular, la capacidad para hablar, escribir y comunicarse por prensa, radio, y televisión.[i] (Carlos Lleras Restrepo).

A lo largo de su dilatada vida pública, practicó la lectura, la escritura, la oratoria, el periodismo, y las comunicaciones radiales y televisivas. En el ejercicio de la Presidencia, demostró sus dotes de pedagogo político, con sus informes periódicos -sobre su gestión-, televisados a la Nación. Conoció y practicó  muy bien, en el intervalo 1966-70, lo que significaba la función comunicativa del gobernante.

7. Ejercitar la constancia; el cuidado de su vocación y la autocrítica dirigida a la conformación de una personalidad polifacética (Rafael Uribe Uribe).

Quien se acerque metódicamente al conocimiento de la vida y obra, de este excepcional líder latinoamericano y colombiano, podrá conocer su espíritu indomable y la capacidad de conocimiento de la realidad.  Su búsqueda permanente de ideas nuevas, le permitieron tener una visión comprensible de la realidad nacional e internacional y la necesidad de su transformación. Gracias a su personal disciplina, fue exitoso en múltiples aspectos del ejercicio de su vocación política, que lo llevaron a ser precandidato liberal a la Presidencia, antes de ser asesinado en 1914.

8. Practicar sistemáticamente el deporte, buscando en lo posible su equilibrio psicofísico (Alberto Lleras Camargo).

Observando distintos momentos de su fecunda existencia y su lucha con los problemas de salud en su juventud, practicó gradualmente la equitación, el golf y la bicicleta. Sabemos que realizó eficientemente la sentencia de Juvenal: Mente sana en cuerpo sano.

Preguntémonos: ¿Pero sí será posible formar así, los futuros líderes? ¿No es utópico alcanzar aquellas cualidades y realizar estas actividades? Creo que es difícil, pero viable. Nuestra juventud, la que tiene sentido de responsabilidad y de grandeza, sabe que los nuevos líderes y estadistas  deben responder al complejo proceso que se ha originado a partir de la Constituyente de 1991 y de la firma del  Pacto del Colón. Por ello, sus dotes deben ser excepcionales. Me consta, y lo he estudiado, que la mayoría de la población colombiana y específicamente, su juventud universitaria, está ahíta de los politiqueros que han desvirtuado el arte de gobernar y continúan con prácticas inspiradas en el odio, la corrupción y el enriquecimiento indebido. No olvidemos: la juventud universitaria y las inmensas mayorías de Colombia, queremos construir la paz; nunca jamás la guerra.

En la próxima columna me ocuparé de presentar algunas orientaciones psicosociales y cerebrales, cuyo cumplimiento facilitará un ejercicio eficiente del liderazgo democrático y contribuirá a cristalizar eficazmente su labor teórico-práctica.

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Referencia

[i] En nuestros días, es indispensable poseer un magnífico conocimiento del internet y las redes, para el ejercicio de las labores pública y política.

 

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