Por: Columnista invitado EE

¿El negacionismo como directriz del Centro de Memoria Histórica?

Por: Helena Urán Bidegain

Un hombre que desprestigia a una institución para acto seguido pretender ser su director no puede más que generar dudas, primero como ser humano, segundo como profesional.

(Ver: Aspira a dirigir el Centro de Memoria pese a que dijo que estaba infiltrado por las Farc)

Sin ir muy lejos, queda claro que los señalamientos de Mario Javier Pacheco García al trabajo del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), lejos de basarse en fundamentos reales, mucho tienen que ver con la ideología de negacionismo. La misma que admira al fascismo y niega la shoá.

El interés de Pacheco García en estar al mando de la dirección del CNMH nada puede tener que ver con el compromiso real de rescatar la memoria, de comprender de forma más objetiva el pasado y de construir caminos de justicia. A juzgar por sus pasadas columnas donde afirma : “El CNMH está en manos de historiadores y sociólogos mamertos, cuyo interés es presentar al Estado y las fuerzas armadas como los mayores depredadores y culpables del conflicto” y “es otra de esas estructuras infiltradas, pagadas por el Estado para deslegitimar al propio Estado y que sus informes, lujosos y voluminosos, están cargados de omisiones tendenciosas que pretenden minimizar los horrores de las Farc y echar la culpa de los mismos, al Estado y al extinto grupo criminal de las Auc”, lo mueve una intensión de hacer uso de la memoria como recurso ideológico para legitimar una realidad incuestionable, volviendo a la tradicional manipulación y significación de la historia del país. La misma que ha determinado la forma en que entendemos este presente y nuestro entorno y que finalmente nos ha llevado a vivir uno de los conflictos más largos del planeta.

Las declaraciones de Pacheco García solo apuntan a que bajo su dirección, el CNMH se convertiría en una institución para silenciar la voz de los excluidos y las víctimas (del Estado y paramilitares) relegando al olvido su visión de los hechos y al mismo tiempo instrumentalizar a las víctimas de las Farc. Instrumentalizarlas porque las haría pasar como únicas o reales víctimas, haciendo creer que en esta guerra hay un único responsable, lo que llevaría no solo a desensibilizar aún más a la población frente al dolor de todos los violentados, sino sobre todo a dividir aún más a la sociedad, en vez de, a través del ejercicio de la memoria colectiva e histórica, aportar a la construcción de un presente y un futuro que pertenece a todos.

Todos saben que la comunidad internacional ha destinado grandes fondos para el apoyo al trabajo de memoria y superación de conflictos, así como para el seguimiento a la implementación de sentencias proferidas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Si anteriormente gobiernos extranjeros apoyaron esta institución, fue por el trabajo serio y responsable realizado bajo la dirección de Gonzalo Sánchez. ¿O será que el Sr. Pacheco García, así como lo dijo sobre el CNMH, se atrevería a decir que también la cooperación internacional, está infiltrada por las Farc?

¡Por favor! Una persona que se dice historiador y politólogo pero argumenta de tal manera, simplemente no está a la altura de la dirección de una institución como esta.

¿Cree el actual gobierno que una persona así, será creíble a nivel internacional? ¿Cree realmente que podrá engañarnos vendiendo la idea de que bajo su dirección la institución trabajará con todas las victimas por la memoria?

Colombia cuenta con un Estado de derecho extremadamente débil. Sabemos que la legitimidad de un Estado se basa en la confianza que la sociedad civil deposite en sus instituciones y sabemos que esto es algo que Colombia por ahora, solo puede soñar.

Por eso resulta aún más meritorio que el CNMH lograra tender puentes con organizaciones y personas violentadas por un Estado que no las supo proteger, o con aquellas que él mismo violentó.

Es una hazaña enorme entonces que el CNMH lograra, en un país como Colombia, ganarse la confianza de organizaciones de víctimas en todo el país y en el extranjero.

La confianza es la base para conseguir la paz, pues es la que permite tender puentes, dialogar sin sentirse amenazado y expresarse sin miedos. Sin confianza no hay democracia y lo que perdura es el poder de unos sobre el resto, a través del miedo y la mentira.

Por su puesto que hay que señalar en voz alta la responsabilidad que tiene la guerrilla en lo que nos ha tocado vivir como país, así como no se puede olvidar el papel que ha jugado el sector privado en todo esto, ni tampoco que la pasividad de la sociedad nos ha hecho a todos cómplices. Sin embargo, me interesaría saber si de llegar el Sr. Pacheco a la dirección del CNMH ¿intentará, muy acorde al modelo institucional que conocemos, engañar al país presentando a las fuerzas armadas como simples héroes, que nada han tenido que ver con los asesinatos, desapariciones y torturas de las tantas y tantas víctimas que tiene el país a cuestas? ¿Negará los falsos positivos, el exterminio de la UP, la operación Orión, los hechos del Palacio de Justicia, tal cual como el Estado lo pretendió inicialmente? ¿Afirmará que fueron errores y no crímenes? ¿Insistirá que solo se trata de culpar al Estado? ¿Dirá que en los desplazamientos forzosos, las acciones de los paramilitares son una excepción? ¿Los negaría?

Para conocer lo que pasó, la memoria histórica y la verdad del conflicto es necesario contar con personas realmente valientes, responsables y que crean que Colombia merece algo mejor. Espero que el Presidente Duque sea consciente de ello y piense en el bien del país que le pertenece a todos.

@HelenaUranBideg

También le puede interesar: "Crisis en la implementacion del acuerdo con las Farc: ¿Dejará Colombia que se le escape la paz?"

 

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2018-10-15T09:16:42-05:00

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