Por: Columnista invitado

El niño interior

La Feria del Libro como una oportunidad para permitirse que su niño interior salga. Primero debe aceptar que su niño interior va a otro ritmo y que eventualmente puede que le pida algodón de azúcar.

Relájese. Desacelere. Contemple. Recorra con calma los pabellones. Obedezca a estas pequeñas demandas. No hay nada que perder.

En El libro salvaje el escritor Juan Villoro esboza una teoría interesante: los libros escogen sus lectores. De ser esto cierto, hay que aguzar el oído y la vista, estar en guardia para oír El Llamado (sí, con mayúsculas). Las prioridades de su niño interior puede que sean radicalmente diferentes. La cosa es que eso va a depender de quién es usted como adulto. Si, como en aquel video musical, usted se mete entre la camisa mientras está en su cubículo de trabajo y ve un mundo pleno de sol y pasto, no hay mucho problema. Si no, tranquilo, la adultez también tiene marcha atrás, algo forzada, pero qué más da.

Lista de Lo Importante (sí, con mayúscula). El formato es vital, aunque también irrelevante: no importa si el libro es demasiado grande para que no quepa en un maletín, para sacarlo en un Transmilenio o en una fila de banco; cada libro tiene su momento de lectura, quizá. La imagen también es lectura. El color, la forma, el estilo que escogió el artista, la suavidad de su pincel, o su intensidad, todo cuenta parte de la historia. La ilustración es una actividad que desde hace unos años ha agarrado un vuelo que se creía impensable. Algunas de las personas que a veces se sientan detrás de grandes campañas publicitarias tienen como primer oficio ilustrar libros para niños. Noticias desde el más allá: suelen ser adultos más divertidos. Ver “dibujitos”, así como tener un gato, puede ser bueno para la salud, para la salud del alma. Más no es mejor, a veces es simplemente más. El uso racional del lenguaje obliga a emplear la mayor cantidad de esfuerzo, creatividad y narrativa en un pequeño espacio; una dosis concentrada, diría el médico. Un personaje de un libro lo sabe: “Este, últimamente, se dedicaba sólo a un tema al que llamaba ‘el silencio de los escritores’ (…). Buscaba entre las palabras los asuntos que ellos evitaban y veía en ese silencio la verdadera marca del genio”.

Lugares para oír El Llamado y concentrarse en Lo Importante. Bueno, la Feria ofrece muchos. No deje de visitar el pabellón de Portugal, que, aunque en portugués, ofrece en la sección infantil de su librería objetos plenos de sabiduría y belleza. El pabellón infantil trae cosas interesantes, por supuesto, y algunas joyas también. Babel Libros está por ahí, un imperdible. En otros pabellones, entre el tres y el seis, están editoriales como Tragaluz, Rocca y Panamericana. Santillana también hace lo suyo. Norma tiene un título recién editado, con dinosaurios en la portada. SM sacó hace poco una pequeña e interesante colección de cinco títulos. Apenas algunos ejemplos. Hay más. Recuerde, la adultez también tiene marcha atrás. Arriésguese. Es muy probable que no se arrepienta.

 

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